La Orquesta de Cámara de La Habana (OCH), dirigida por Daiana García, debutó recientemente en Estados Unidos, donde ofreció el co­­n­cierto Seasons of Cuba en el prestigioso escenario del Lincoln Center de Nueva York, en el que se desem­peñó como anfitrión el vir­tuoso violinista Joshua Bell, uno de los mejores del mun­do. En la presentación tuvieron como invitados a Carlos Varela, Aldo López Gavilán, Yissy García y Ruy Adrián López-Nussa y el vocalista Dave Matthews, líder de la banda de rock Dave Matthews Band.

Orquesta de Cámara de La Habana
Foto: Internet


En su debut la OCH presentó un repertorio con pie­zas como El Verano de Las Estaciones de Antonio Vivaldi y Verano Porteño de las Estaciones Porteñas de Astor Piazzolla, Estrellita del mexicano Manuel Ponce y la Habanera de la ópera Carmen de George Bizet.

“Me parece que, además de ser el debut de la OCH en un escenario importantísimo norteamericano junto a figuras emblemáticas de este país, creo que significa un punto de partida clave hacia un verdadero acercamiento cultural entre Cuba y EE.UU. Esto tuvo su antecedente con la visita del Comité de las Artes y las Humanidades de Estados Unidos en abril de este año, y resulta esperanzador saber que en pocos meses ya tuvimos la oportunidad de compartir en EE.UU. un poco de lo que ocurrió en Cuba en ese encuentro y que el propósito de seguir fomentando este vínculo cada día se va haciendo más real para las dos partes”,  dijo Daiana García  vía correo electrónico.

¿Cómo apreció la interacción del violinista con la orquesta?

La interacción con nosotros (la OCH) fue de mucho respeto y afabilidad. Así mismo fue con cada uno de los músicos invitados. Obviamente eso se manifestó en la presentación, donde ya había un grado de complicidad y comunicación que hizo de la noche un momento de goce máximo. Realmente ver a mi orquesta parada en un escenario de tanta envergadura junto a una de las leyendas vivas mundiales de la música de concierto como Joshua Bell, me mantuvo en un estado indescriptible, mezcla de éxtasis y nervios durante toda la función.

De acuerdo con su experiencia, ¿cómo percibió el interés  del público norteamericano en la música cubana?

El público se notó conmocionado y sorprendido. La ovación final manifestó no solo que la música (y los músicos) de Cuba siguen cautivando por su originalidad, su talento y su poder de comunicación a los públicos foráneos, sino que la audiencia estadounidense está ávida por redescubrir más de cerca una cultura tan vasta y de raíces tan marcadas como la nuestra.

¿Existió algún momento más tenso o de mayor emoción durante el concierto?

Puedo mencionarte momentos de clímax emocional como la apertura de la noche con Vivaldi que fue de una fuerza extraordinaria; Epílogo junto a Aldito y Joshua que resultó una sensación de felicidad suprema; el momento de la interpretación de la canción Here on Out con Dave y solo la OCH acompañándolo, más aún cuando supimos que era la primera vez que Dave cantaba en vivo esa canción, pues solo la había grabado, y Habáname de Carlos Varela, que hace unos años cuando recién empezaba con la Orquesta la hicimos en La Habana.

¿Hay otros planes de colaboración con Joshua Bell o Dave Matthews a partir de este concierto?

Bueno, con Joshua por ahora hay planes de realizar otro concierto durante la próxima edición del Festival de Napa Valley, en California, el verano del 2017, y con Dave creo que también se está “cocinando” algo para el próximo año.

¿Cómo fue el proceso de acompañar a Dave Matthews en varias de sus can­ciones?

Dave Matthews llegó el mismo día del concierto, pues estaba en medio de una gira. Allí mismo ensayamos las canciones y de inmediato pasamos a grabarlas. Dave es una persona sumamente simpática y todo el tiempo te ha­ce sentir bien, eso, unido a que nos encantan sus canciones, fue uno de los momentos de mayor disfrute y relajación que experimentamos esa noche. Cuando nos dijo que él también estaba nervioso porque era la primera vez que cantaría en vivo Here on Out, que es una canción bellísima, fue doble la emoción.

¿El concierto podrá ser visto en Cuba?

Live at Lincoln Center, el programa que se filmó de este concierto saldrá al aire por la Public Broadcasting Service (PBS) a partir del 16 de diciembre, y sus realizadores tienen pensado transmitirlo el próximo año en Cuba. Es el deseo de todos  y esperamos que así sea.

¿Cómo cree que puede tributar este ti­po de intercambios tanto a la cultura cubana como a la estadounidense?

Las culturas de Cuba y EE.UU. han bebido de raíces similares aunque cada una haya florecido de manera diferente, y ese florecer ha estado por muchos años a la sombra del distanciamiento; por tanto, este tipo de intercambio permite más de cerca a ambos pueblos poder apreciar, disfrutar, aportar y recibir del otro lo que durante mucho tiempo ocurrió de una manera más aislada.


Tomado de Granma.