Sin mucho ruido, pero con una notable calidad, llega a la Habana la obra del fotógrafo Javier González-Cuevas Villaseñor. En los espacios de la Casa del Benemérito de las Américas Benito Juárez, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, se recogen 40 imágenes dedicadas a resumir el rostro de esta región de América. Las obras muestran el impulso por atrapar, con señera habilidad, la faz del ser humilde, ese que más allá del atisbo y el flash guarda las esencias de cualquier nación, en su indetenible conformación de la identidad.

 


Foto: Cortesía del autor
 

A manera de caleidoscopio, uno puede reordenar a su antojo la muestra, porque la calidad individual de la propuesta hace infinito el resultado. La obra plural y cómplice tiene el deber de contarnos algo,  eso se logra tras retomar los caminos de la memoria y proponernos entonces que, a manera de espejo, veamos en la sobriedad de la expo nuestra propia inmanencia; en la complicidad que permiten los pixeles, esos modernos y trasmutados gobernadores de la imagen, herederos del daguerrotipo y los cuartos de revelado. Javier, irreverente, draga el abultado número de archivos y, tras una exhaustiva criba, deja entrever las mejores propuestas para recorrer estas tierras a ambos lados del Golfo. Querétaro, Viñales, Ciudad México, Regla, Guerrero, llegan a través de sonrisas o seños fruncidos, ojos que atrapan a espectador en una provocativa invitación al diálogo.

Es de agradecer que propuestas así recorran La Habana, siempre dispuesta a recibir visitas, como buena anfitriona y pórtico para las naos que parten y regresan. Hasta el próximo 24 de agosto, usted podrá disfrutar de estas Lecciones de Luz, custodiadas por imponentes alebrijes caribeños,  si se llega a la Casa de México, en Obrapía 116, Habana Vieja. No pierda esta oportunidad y descúbrase parte de este inmenso escenario que se vuelve la ciudad cada verano.