La madre de todas las artes en el Centro Wifredo Lam

Liliana Molina Carbonell
28/3/2016
Fotos: Tomadas de Internet
 

Los vasos comunicantes que denotan en las artes visuales cubanas la apropiación de símbolos, formas y expresiones relacionadas con la arquitectura, confluyen en la muestra La madre de todas las artes, que desde el 26 de marzo y hasta el 7 de mayo acoge el Centro Wifredo Lam.

Esculturas, fotografías, pinturas, videos, instalaciones, grabados y dibujos de 61 creadores pertenecientes a generaciones diversas, permiten constatar el tratamiento heterogéneo que distingue a uno de los motivos temáticos recurrentes dentro del universo visual de la Isla.

“La arquitectura es un tema muy querido para los artistas cubanos. Es uno de los pilares fundamentales de la cultura de cualquier país, y muy pocos escapan a esa fascinación: ya sea por el estado a veces ruinoso y lamentable de algunos de sus maravillosos ejemplos, o debido a la nostalgia que implica el entorno físico donde muchos artistas han vivido o residen actualmente”, señaló en conferencia de prensa el curador Nelson Herrera Ysla.

Aunque no se trata de una muestra antológica o retrospectiva, la exhibición logra condensar las miradas de un grupo notable de creadores contemporáneos vivos, a múltiples expresiones arquitectónicas. Ya sea de manera evidente, explícita, directa, o por el contrario, a través de la metáfora y la sugerencia, se articula un núcleo coherente de acercamientos y reinterpretaciones de códigos y signos.

Este entramado de lenguajes y poéticas que —reconoció Nelson Herrera— conforma una de las exposiciones más amplias organizadas por el Centro Wifredo Lam, reúne más de un centenar de creaciones que nos acercan al quehacer de varios de los principales exponentes del panorama de las artes visuales en Cuba; entre ellos, Arturo Montoto, Luis Enrique Camejo, Eduardo Rubén García, Roberto Diago y Ernesto García Peña.

Según explicó el curador, en La madre de todas las artes —como se conoce a la arquitectura desde la Antigüedad— intervienen también artistas cubanos que no residen en la Isla. “Este es el caso, por ejemplo, de Gustavo Acosta y Néstor Arena, que radican en Estados Unidos; o de Ana Gloria Salvia, quien vive en París y donó dos fotos para la exposición”.

Puertas antiguas de edificios abandonados, anuncios de ventas y permutas de viviendas, obras basadas en fragmentos de escaleras y techos, e imágenes referidas a conocidas edificaciones como El Capitolio, La heladería Coppelia o el Monumento a José Martí en La Plaza de la Revolución, forman parte de la cosmovisiones disímiles a las que alude esta expo. Una sugerente propuesta visual donde, en opinión de Nelson Herrera, subyace la expectativa de “que la gente empiece a sentir la arquitectura como algo propio”.