Fue una sorpresa encontrarme una vez más con Iván Pérez. En cada Taller y Concurso de la radio joven Antonio Lloga in memoriam trata de llegarse hasta la ciudad de Santiago de Cuba. Unas veces ha venido como jurado, otras como invitado. Siempre como un oyente atento en las sesiones de escuchas y debates. Siempre, afirma, aprendiendo de los jóvenes.

 
Su presencia alienta a la nueva generación de radialistas
 

Iván llega con su energía de joven radialista, de radialista experimentado y vivido, ese que reserva y confiesa, ahora, muchas páginas. Cuenta una y otra vez sobre lo que ha sido la radio de nuestro país. Iván cuenta y cuenta de su experiencia; carga, incluso, con guiones debajo del brazo para algún muchacho que le pidió consejos de escritura para dramatizados. Le dedica un tiempo a cada uno que quiere saber. Se le escucha hablar de locución y dramatizados. Se le ve con algún recorte, se le escucha preguntar por algún documento en una biblioteca. Todo lo hace con sencillez, con una sonrisa.

Cuando Iván llega a Santiago de Cuba se va al encuentro de los oyentes que siguen el trabajo de Radio Progreso. Pregunta por la calle Reloj y Dos Caminos; pregunta, por ejemplo, por compañeros suyos: Marcia Castellanos y Jorge Luis Colomé, dos radialistas santiagueros.

Iván trabaja en Radio Progreso: Nosotras, Agente especial, La Familia Pirulí, y en radio novelas. Pasa horas y horas en la planta. Unas veces de locutor, otras veces de guionista, otras de actor. Es versátil. Es inolvidable en cada una de ellas.

Siempre que me encuentro con Iván Pérez recibo clases de radio; cómo escribir y hacer la radio nuestra. Habla siempre del origen y la historia, de personajes y emisoras. Iván cuenta de sus proyectos, sus radionovelas y más. Uno de sus sueños es que se escriba algún día el Diccionario de la radio cubana.

Cada vez que me encuentro con Iván Pérez grabo nuestras conversaciones. Siempre me cuenta historias nuevas.

Iván fue el primero en recibir el reconocimiento Maestro de la Radio que entrega la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba. Recibió el Premio Nacional de la Radio.

No lo dice, sonríe. Y lo abrazo fuerte. Es un maestro. En la profesión y en la vida. Lleva más de veinte años participando en el Lloga y me encanta recibirlo.