Por trigésimo séptima ocasión Santiago de Cuba acogerá del 3 al 9 de julio próximos el Festival del Caribe. Fiesta del Fuego, dedicado en esta oportunidad a la historia y cultura popular de la isla de Bonaire.


 Bonaire es una pequeña isla de 18 mil habitantes aproximadamente. Foto: Tomada de Internet


Ubicado en el llamado Caribe Holandés, frente a la costa oriental de Venezuela, este municipio especial de los Países Bajos posee una extensión de 288 kilómetros cuadrados y una economía basada fundamentalmente en el turismo. Bajo el presupuesto de “una vez visitante, siempre amigo”, los bonaerenses presumen un quinto escaño entre los mejores sitios de buceo del mundo y el dominio de cuatro idiomas: inglés, francés, español y holandés.

A 1922 kilómetros del archipiélago cubano, próximo en la geografía y casi desconocido en la práctica, se nos va revelando Bonaire. No es de extrañar entonces que la Casa del Caribe —que auspicia el Festival en coordinación con el Ministerio de Cultura y otras instituciones— haya escogido este sitio para la nueva edición de un evento que se considera el que mayor diversidad de culturas promueve en Cuba.

En palabras de su presidente, Omar Vergel, se trata de reconstruir la genealogía del Caribe desde una cita que se mantiene fresca, aunque sume ya 37 ediciones ininterrumpidas. La historia de la cultura caribeña es la historia de las relaciones humanas —agregó—, de modo que la Fiesta del Fuego constituye la mayor expresión de solidaridad entre los pueblos del área.


La Fiesta del Fuego coincide este año con la celebración del aniversario 55 de la Casa del Caribe. Foto: Tomada de Internet


Hasta el momento, afirmó, han previsto su presencia 400 participantes de siete países; entre ellos una importante representación de Nueva Orleans, México y Curasao.

Por su parte la gobernadora interina de Bonaire, Evelyn Betancourt Anthony, comentó que los bonaerenses han recibido con sumo placer la dedicación de la cita. Aunque situadas en los extremos del Caribe, dijo, Cuba y Bonaire comparten un profundo lazo de historia y legado cultural.

Somos una isla pequeña en extensión, pero con un gran potencial. Queremos demostrar que nuestra cultura está viva y es dinámica, además de promocionar nuestra identidad entre adultos y jóvenes. El placer de estar aquí se vive y se siente entre participantes y turistas que se sumaron a la delegación que nos representará en el Festival, concluyó.

De acuerdo con los coordinadores del evento, sus espacios académicos estarán integrados por coloquios como “El Caribe que nos une”, el encuentro de jóvenes creadores del Caribe “Almas Nuevas”, y el taller de religiones populares en el Caribe.