Hace un año, desde La Habana salió el cortejo fúnebre. Iba de regreso a Santiago de Cuba y camino a la inmortalidad. Desde entonces, quiso la vida y no la muerte que quedara explícita una indetenible conexión con la historia de todo un pueblo que desde el silencio y el dolor estremecido abrazó su caravana.

Para celebrar la vida, la obra y la inmensidad de ese hombre que es Fidel Castro, quien aún después de su desaparición física no descansa porque sigue enrolando con su mística, su andar y su manera de enseñar; Resumen Latinoamericano y del Tercer Mundo dedica el Suplemento Especial Fidel: Volcán donde nace la ternura.


Representantes de varias generaciones de intelectuales presenciaron un homenaje al Comandante en Jefe. Foto: Juan Carlos Borjas

 

Representantes de varias generaciones, intelectuales, académicos, investigadores, periodistas, profesores, estudiantes, jóvenes y niños, encabezados por René González Sehwerert, Héroe de la República de Cuba, presenciaron un homenaje al Comandante en Jefe de un panel integrado por las periodistas Graciela Ramírez y Annalie Rueda y la reconocida historiadora Dra. Acela A. Caner Román, quienes disertaron acerca de los trabajos incluidos en la edición.

En las 24 páginas se leen frases, testimonios, anécdotas, historias, reflexiones y dedicatorias que marcan la vigencia permanente del genio visionario del Comandante en Jefe; además de inéditas instantáneas que le impregnan lucidez a la revista.

Entre tantos escritos basta detenerse a comprender los sentimientos que motivaron al Investigador Titular, Dr. Fidel Antonio Castro Smirnov (nieto) a escribir con el corazón palabras desgarradoras, sensibles y conmovedoras que narran las vivencias con su abuelo. Esos segundos, minutos, horas junto a él que no encuentra cómo describir, lo hicieron plasmar sus sentimientos en la crónica que interioriza la idea: “No puedo vivir sin Fidel”.

(…) No puedo ni debo decir que converso con él, como en todas aquellas ocasiones que guardo en mi mente, en mi memoria; pero sí puedo, debo y quiero decir que necesito hablarle, y lo hago a menudo (…) No puedo, ni debo, ni quiero decir que Fidel no está físicamente. (…) Disfrutar de la cotidianeidad de sus gestos, de su voz de cerca, de lejos, por teléfono, por radio, por televisión; escucharlo despierto y en sueños, descifrar su susurro conspirativo; apreciar y disfrutar con su cultura del detalle; ayudarlo en lo posible e imposible; en lo fácil y en lo difícil; alcanzarle un vaso de agua, un bolígrafo, un discurso; seguirlo en sus ideas, proyectos y experimentos; acompañarlo por tierra, mar y aire, con calor o lluvia, con nieve o en medio de un huracán; sentarme a su lado en un carro, o un avión, o en una mesa, o tantas horas detrás de él en un teatro; caminar detrás, al lado o delante guiándole los pasos. Ponerle las medias, leerle, sufrir más yo cuando lo veía a él sentir dolor; alegrarme más yo con su sonrisa, servirle una copa de vino (y de paso, servirme un poco yo del suyo, asegurándome previamente de que estuviera de un excelente humor) (…) A un año del día escogido por él para volver a embarcarse a nuevas batallas. ¡Mi tiempo sigue siendo el tiempo de Fidel!

La escritora y periodista Katiuska Blanco, biógrafa de Fidel, describe con verbo fluido y preciso la grandeza y dimensión de quien significa para ella “Patria y Humanidad”. Testimonios de Alberto Cremata (Tin), director general de la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita, embajadora de buena voluntad de la UNICEF, cuenta lo que significa estar en el Cementerio de Santa Ifigenia frente a Fidel, mientras su alumna Danna Barcia, de ocho años de edad, emocionada recuerda su encuentro con el líder de la Revolución cubana en su 90 cumpleaños.

Recrean estas páginas la conversación con los pequeños de La Colmenita, quienes coinciden en que “si tuvieran una oportunidad le agradecerían todo lo que hizo por Cuba, por nosotros”.

Los afectos derramados por jóvenes desde la escalinata universitaria conmueven al lector que se detiene a conocer el impacto que causó la noticia de la muerte de quien fuera décadas antes el egresado de las aulas de la Facultad de Derecho y cómplice en la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana.

En el suplemento especial se sintetizan los sueños y aspiraciones de niños que desean parecerse al Comandante, en artículos tan pequeños como “Te extrañamos, Fidel”. Mientras, en otros de la reconocida periodista Arleen Rodríguez Derivet se logra resumir su grandeza en semidiós: hombre capaz de llegar más lejos que los sueños.

Asimismo, hojeando el suplemento, los interesados encuentran otros trabajos que narran su estatura como guerrillero, líder político e intelectual de talla universal, incluyendo los discursos desde enero de 1959 hasta noviembre de 2016, sin dejar de mencionar los conmovedores testimonios de artistas, intelectuales, hombres y mujeres de las artes, las ciencias y hasta de un escolta que relatan el significado de Fidel en sus vidas.

Vuelve la Casa del Alba Cultural de La Habana a ser testigo del homenaje merecido. Esta vez, hermoso, familiar y conmovedor de cubanas y cubanos a Fidel a través del Suplemento Especial de Resumen Latinoamericano y del Tercer Mundo, publicación correspondiente al mes de noviembre de 2017, editada por la Asociación Latinoamericana de Cultura Popular.