Jorge Reyes, uno de los contrabajistas cubanos que más rápido viene a nuestra mente cuando se habla del jazz, inicia este 2018 con la entrega de Intimidad, una producción que transita por ese género, pero también por otros de la música cubana y foránea, desde el son y el bolero hasta el tango, ofreciendo un panorama de temas y sonoridades con los cuales comulga. El valor del DVD, realizado con Bis Music, y que recoge momentos de un concierto en el Teatro Nacional en el 2013, radica en la forma en que el contrabajo, perdido casi siempre en una gravitación portentosa pero secundaria, gana aquí presencia, mientras dialoga con mujeres, cuyas voces, instrumentos o poemas igualmente se vuelven protagonistas.

Jorge Reyes
Portada de Intimidad. Foto: Internet
 

Si bien en un álbum anterior como De todo un poco presentaba una ejecución magistral del contrabajo envuelto en ritmos disímiles, lo fundamental de este,  tras un primer momento que funge como introducción al recorrido que propone (“Tema con variaciones para contrabajo D-A ´SRD”), son las canciones rehechas con la sensibilidad de las mujeres que las interpretan. Desde ahí se logra la atmósfera de intimidad que envuelve a la producción, “una música reposada”, “para escuchar y pensar”, como ha dicho Jorge Reyes, quien ha colocado esta obra en una perspectiva “contra la violencia”. Es un trabajo que me ha tomado años, pero que agradezco a Bis Music y en especial al productor José Manuel García que salga ahora, cuando se está celebrando el día de la mujer, expresó el instrumentista en un intercambio con la prensa en el capitalino Bule-Bar 66.

Una primera parte va acumulando sensaciones a partir de las interpretaciones de Bárbara LLanes en “Drume Negrita” y “Quirino con su tres”; Luna Manzanares en las emblemáticas “Mercedes” y “20 años”; cuando entran ambas en “Alma mía”; durante el “Dúo de contrabajo entre Caridad Zaldivia y el maestro”; con Melvis Santa en “Tú mi delirio”; Brenda Navarrete en “A Oshún” y Xiomara Montero en “Habanera del Ángel”, hasta llegar al clímax cuando Eva Griñán, “la voz de oro de Santiago” —a quien Reyes también rinde homenaje—, canta “Ojos Malignos”.

Luego se recoge el  paso por el escenario de Verónica Sobrinos en “Bolerengo”; Nancy Morejón, quien es acompañada en su “Análisis de la melancolía” y “Piedra pulida”; también, cuando María Paz regala “Creo” y “Temporales”, una canción sencilla con la cual gira a la calma cualquier torbellino. Esta segunda parte incluye a la brasileña Ana Luiza en “A voz”;  Niurka González interpretando “Irlandaise” y “Fugase”; Beatriz Márquez en “Obsesión”, y la violinista Tammy López en “La Lupe” y “Cubana de Pura Cepa”.

Con “Quiéreme mucho” termina Intimidad, un trabajo “complejo, arriesgado y a la vez hermoso”, según las palabras de su principal creador, que convoca o que une a otros destacados músicos como la flautista Gabriela Joya, los pianistas Abdon Alcaraz, Luis Felipe Gama, Jorge Aragón y Alejandro Falcón, y el percusionista Oliver Valdés.