Paradigma, Jerarca, Perogrullo, Viril I, Viril II, Viril III…son los personajes que se adueñarán de nuestro tiempo, apetito y reflexiones a partir del 30 de noviembre y hasta el 7 de diciembre en la Sala Adolfo Llauradó.


Foto: Cortesía del autor
 

En desayunos, almuerzos y cenas de trabajo transcurrirá Un banquete infinito, al estilo de Teatro de la Luna con los actores Roberto Romero, Jessica Borroto, Yordanka Arioza, Amelia Gaute, Yasel Rivero Yaikenis Rojas, Edel Gomea, Frey Malagoto y Luis Manuel Álvarez, dirigidos por Raúl Martín.

El texto, escrito por Alberto Pedro, nos sitúa en un país sin nombre, en una época futurista en la que, luego de desaparecer el flagelo del SIDA, la humanidad se ha reproducido de manera vertiginosa, y la comida no alcanza.

Quien toma el poder después de un Golpe de Estado a un mandatario incapaz de solucionar el problema, viene con ideas nuevas para darle el sustento al conglomerado, es decir, al pueblo, deseoso de comer. En el camino por cumplir esas promesas, se convierte en lo que fue el anterior mandatario. Esa es la historia, cíclica, muy parecida a los textos de Virgilio Piñera. Lo que se deriva de ella, depende de cada espectador.

“Es una obra más compleja que otras que hemos asumido en Teatro de la Luna —dice en un breve intercambio el director de este grupo, Raúl Martín. Es una obra con una sintaxis diferente, complicada, en la que se hace un uso deliberado de la retórica que a la vez es un juego poético.

“El autor plantea que es una farsa vertiginosa, y eso quiere decir muchas cosas. Hay momentos de epicidad, de tragedia, de humor al estilo de Alberto Pedro que es muy sarcástico, un humor que araña. Además, el cambio del espacio físico del ensayo se convirtió en un reto, nos trajo muchas dificultades y tuvimos que adaptarnos”.

Aún cuando trabajan en una farsa, ¿mantuvo Teatro de la Luna el trabajo intenso con el actor desde dentro?

Quisimos profundizar en la parte actoral siempre porque es algo que caracteriza nuestro trabajo, aunque se trate de este género en el que generalmente se trabaja con el arquetipo. Los actores son el centro de la cuestión. Para eso, profundizamos en el estudio de los personajes y les pedimos a los actores y actrices que la verdad aflorara.


 

“Son seis actores en escena con 7 personajes, porque el actor pidió que uno asumiera los dos personajes. En la obra se dobla y eso también conllevó mucho trabajo.  

“Roberto Romero es Viril I, un travesti disfrazado de japonesa. Él es un actor que tiene un talento increíble. Hace mucho teatro. Tiene muchas condiciones, es afinado, canta y baila, y en la obra se comprobará porque tiene que bailar Giselle y montarse en los tambores de Yemayá. Se vuelve un espectro, y se mezclan los dos espíritus.

“Amalia Gaute, excelente actriz, hace el personaje de Viril III. Viril II, doblada por Jessica Borroto y Yordanka Arioza, nuestra actriz de siempre. El protagónico lo hace Yasel Rivero, actor icónico en su generación con 31 años. Yaikenis Roja, Edel Gomea, Frey Malagoto y Luis Manuel Álvarez completan el elenco.

“El público se sentirá parte de la obra porque los olores así lo propiciarán. En la puesta en escena se come comida de verdad y se come rico. Agradecemos al Consejo de las Artes Escénicas, al cocinero maravilloso Mario Ernesto y a todo el equipo de trabajo de la sala Adolfo Llauradó.

“Habrá un cerdo asado fabuloso, tamales, jugo de naranja natural, arroz blanco… Se elaborará el café y la carne en el transcurso de la obra porque hay que jugar con los sentidos del espectador. El apetito es un tema en esta obra, y hay que provocarlo”.

Ocho funciones no serán suficientes para el público ávido de seguirle las pistas a Teatro de La Luna. Veinte años celebra el grupo en este 2017 y pretenden reponer en el 2018 estad obras: El enano en la botella, El dragón de oro, Delirio Habanero…

“Lo más importante es que aspiro a inaugurar el Teatro Roberto Blanco, que será nuestra sede en lo que se conoce como el cine Pionero, aún en restauración. Problemas burocráticos lo han impedido hasta la fecha, pero tendrá posibilidades preciosas para el espectador y su visibilidad, puedo adelantarlo desde ahora”.