Neuromarketing, una herramienta para atrofiar el cerebro pensante.

 Erick Lozano, Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). ConferenciaNeuromarketing, cómo enganchan las emociones en el público”.
 

El neuromarketing se está utilizando para llegar a nosotros, por ejemplo, a nuestra juventud, que está pasando por un proceso de deformación social.

Lo que aparece en las parrillas televisivas no es casualidad, depende de esta herramienta del neuromarketing; mujeres desnudas, alcohol, fiestas, todo está hecho para estimular el cerebro reptil y que se atrofie el pensante.


Foto: Internet


Actualmente, tú haces una pregunta a un joven y no sabe qué responderte porque la tecnología está diseñada para atrofiar el resto de las partes del cerebro, nos minimiza el proceso de búsqueda, nos induce a buscar todo en el teléfono.

El reggaetón también está diseñado por el neuromarketing para despertar el sexo, la necesidad de aparearse y que (el joven) no tenga tiempo para pensar.

Cuando vemos una propaganda, todas las emociones que nos da cuando captamos una imagen o escuchamos un sonido, lo que nos genera se nos queda grabado; esto lo genera un laboratorio para posicionarse en nuestra mente y controlar nuestras emociones.

Gracias a las conexiones neurológicas, las emociones, activadas por una propaganda, se conectan con una serie de recuerdos y vivencias del individuo, que a su vez actúan de nuevo en su parte emotiva como un recuerdo.

No es algo que se da por casualidad, sino pensado y realizado en la oratoria y, lo más importante, a nivel del neuromarketing.

Todos los productos tecnológicos que venden los estadounidenses tienen un rotundo éxito porque son probados primero en los campos de batalla, creados para la guerra y luego llevados al mercado: los drones, teléfonos, todos los aparatos tecnológicos son probados primero dentro de los campos bélicos.

El casco de las mediciones (por ejemplo) estaba conectado a los soldados para ver cómo ellos actuaban en la guerra; era el cerebro reptil el que se activaba en esas situaciones, cuando tenían que matar a sangre fría a niños y mujeres.

A eso nos llevan a nosotros, quieren que utilicemos solamente el cerebro reptil. No podemos permitirnos utilizar solo ese cerebro, debemos desarrollar los otros cerebros. Pensemos con objetividad y podremos desarrollar esa parte, y en relación con la subjetividad, podemos canalizarla, la emocionalidad”.

No seamos animales sin conciencia, porque para eso somos seres humanos, pensantes.

En las redes sociales tenemos 60% de imagen y 40% de contenido, por lo que, con las emociones, tienes que llegarle al público, en especial, a los niños y jóvenes.

Ya el ‘me gusta′ no es suficiente, sino ‘me encanta′, ‘me entristece’, etc., porque tenemos que reflejar nuestros sentimientos.

Cuando se publica algo, se envía desde laboratorios de voz y robots programados para agregar ‘me gusta’ a determinada hora; es una publicidad orgánica y bien dirigida que logra que estemos ahí a través de los sentimientos.

Aplican la estrategia del lector técnico. La cantidad de seguidores es un mito, lo que más importa es la interacción en las redes sociales, que tú te conectes con tu gente y te retuiteen, que si tienes tantos seguidores, la mitad te retuitee.

Cuenta ganar ‘me gusta′ más que tener seguidores.

La idea es llevar estos conocimientos a la práctica, hasta el momento, a los liceos porque son los que más están atacando.