Miguel Iglesias

No hay momento en mi vida que no rememore lo que me enseñó mi papá y me amplificó Fidel: la lealtad, la dignidad humana, el respeto a las cosas más puras de la vida, el amor a las mujeres como la madre y, por ende, a la madre más importante: la patria; no hacerle a nadie daño alguno; el coraje y la virilidad para defender lo que uno cree... Ese romántico-pragmático que se llamara Fidel me acompañará, hasta que me muera, en los momentos difíciles y las alegrías que logre. Cada vez que aplaudan la labor de Danza Contemporánea de Cuba, lo estarán haciendo a lo fiel que fue Fidel a Cuba y a su cultura. Estoy orgulloso de haber coexistido con este enorme ser humano. Desde Fürt, Alemania, un enorme saludo a mi país en este momento amargo.