Mensaje por el 55 aniversario de la UNEAC

Nuestra Unión de Escritores y Artistas de Cuba está cumpliendo 55 años.

Hay que mirar atrás para celebrar esta fecha.  Resulta inevitable recordar el entorno de desatención, olvido y, en el mejor de los casos, aislamiento y soledad en que vivían los creadores cubanos. Hay que escuchar de nuevo las palabras de aquel joven de apenas 35 años que removió las fibras más profundas de la nación y convocó a intelectuales y artistas a sumarse a la acción transformadora de todo un país. Fidel está en el origen y en la continuidad ascendente de la UNEAC, como mismo confluyen en nuestro Socialismo la vanguardia artística y la vanguardia política.

El tiempo transcurrido ha servido para reafirmar la importancia de haber fundado una organización como la UNEAC, espacio permanente de intercambio, análisis, discusión, impulso a las ideas más revolucionarias.

El presente nos impone nuevos retos. La cultura hegemónica, convertida en verdadera amenaza global, difunde y pretende imponer falsos ideales de felicidad, libertad, belleza, vinculados a la posesión de objetos, la experiencia vacía, la competitividad feroz, la exclusión, el egoísmo, la desmemoria. Tales modelos ignoran siglos de lucha por los valores humanistas, sepultan una valiosa herencia de creación emancipadora y colocan a la especie humana en peligro real de autoextinción.

La Red de intelectuales, artistas y luchadores sociales En defensa de la humanidad festeja hoy con la UNEAC su 55 aniversario, segura de que la unidad en la diversidad y el esfuerzo virtuoso y comprometido que le han caracterizado en su andar, serán la única garantía del mantenimiento de una cultura cubana viva, auténtica y dignificante.