Marcelo Pogolotti: voz y pigmentos

“Sus concepciones se sitúan, de hecho, en primera línea, en el campo de las inquietudes pictóricas actuales. (…) Es el pintor de técnica e ideas más avanzadas que haya producido nuestro país hasta ahora”. Así definía en agosto de 1931 el escritor Alejo Carpentier a la figura de Marcelo Pogolotti, uno de los nombres imprescindibles en la historia del arte cubano.

Irreverente como pocos, Pogolotti compartió exposiciones con los grandes maestros futuristas y cultivó el ensayo y la crítica de arte, legando a nuestra historiografía el volumen Del barro y las voces, libro imprescindible para comprender su poética y acercarnos a la efervescencia creativa experimentada en nuestro país durante el período vanguardista.

Marcelo Pogolotti
Siglo XX o Regalo a la querida (1933), una de las reconocidas obras del intelectual cubano.
Foto: Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba

 

Bajo los títulos Marcelo Pogolotti: vanguardia, ideología y sociedad, y Marcelo Pogolotti: del pincel a la pluma, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) ha organizado dos exposiciones con motivo del treinta aniversario del fallecimiento de este reconocido pintor, dibujante y polígrafo, cuya obra resiste los embates del tiempo y goza de una extraordinaria actualidad.

La primera muestra, bajo la firma curatorial de Roberto Cobas Amate, reúne un amplio número de pinturas y dibujos realizados por Pogolotti a lo largo de su carrera. Los reiterados acercamientos al panorama social de la época que le tocó vivir, el poderoso influjo de la abstracción y las marcadas influencias del cubismo picassiano o el tubismo de Leger, constituyen algunos de los temas y estilos abordados en piezas tan conocidas como Siglo XX o Regalo a la querida (1933), Paisaje cubano (1933), El Intelectual (1937) y Paisaje de dos épocas (1938), las cuales comparten espacio con la serie de dibujos Nuestro tiempo (1931).

La segunda propuesta, organizada por el crítico de arte Israel Castellanos, ocupa las inmediaciones del Centro de Información Antonio Rodríguez Morey e incluye libros de ensayo y narrativa, catálogos y recortes de prensa ilustrados o rubricados por Pogolotti.

Así, pintura y literatura constituyen los pilares sobre este homenaje al más intelectual de todos los vanguardistas cubanos, cuya producción hoy podemos degustar como si fuera la primera vez.