Los tres demonios

Las elecciones de 2016 en Estados Unidos se celebraron solo dos días
después de las elecciones en Nicaragua. Como es natural, el interés
manifestado por los nicaragüenses en nuestro proceso ha sido muy alto,
como la participación popular en la votación lo demuestra. Pero el
interés y seguimiento al proceso electoral estadounidense no ha sido
menos alto. ¿Qué explica esta realidad? Simplemente el hecho que
nuestro futuro lo determina no solamente el resultado de los comicios
en Nicaragua, sino también la política exterior de nuestro vecino del
norte, un país que, en vez de estar comprometido con la búsqueda de la
paz y la justicia para todas las naciones de la Tierra, busca solo
satisfacer su sueño de Full Spectrum Dominance, es decir, su
obsesión por lograr un control total y absoluto sobre todas las
naciones y nuestro planeta, en violación a las normas del derecho
internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

Para mí, una victoria de la Clinton hubiera significado certeza sobre
una tercera guerra mundial, ya que pocos están tan poseídos por los
tres demonios que invaden la política norteamericana: el demonio de la
codicia, el demonio de controlar las decisiones políticas de todos los
gobiernos del mundo y el tercer demonio del guerrerismo como método
más adecuado para imponer su voluntad imperialista.

Aunque Trump no es y nunca ha sido santo de nuestra devoción, ojalá
que su administración sea menos nefasta para la vida en el planeta y
para la especie humana en particular.
 

Fuente: Blog REDH Cuba