Los primeros libros de un niño

Mi sobrino Alex Manuel tiene dos años y lo que más le gusta son los carros, tal vez porque su padre maneja un camión. Siempre que cumple años se le regala un carrito que también rompe. A esa edad todo se rompe para descubrir.

Ya le regalamos libros. Es verdad que no sabe hojearlos bien, que casi ninguno tiene tapa dura, que los romperá en muy corto tiempo. Pero allí vuelvo con uno y otro. Los primeros los ha despedazado pronto, pero ya los últimos marcan el tiempo récord de dos semanas. Ahora se le enseña a pasar con cuidado las páginas.

portada de el libro el principito
Portada de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Foto: internet


Alex Manuel mira el libro con curiosidad, se le inventan historias que lo hacen reír a carcajadas. El libro forma parte de sus juguetes y de la cotidianidad. Los pinta, los raya. Descubre animales y un mundo que se parece al suyo.

Pero hay libros que solo los ve una vez y se guardan para luego. Para cuando sepa leer. Ya comienza a tener Alex Manuel su primera biblioteca. Allí están Había una vez, El principito, Las aventuras de Pinocho, entre otros.

Por estos días se suma Oros viejos y una nueva edición de La Edad de Oro. Ahora no sabe de autores, pero tal vez tome alguno de esos pasajes para enamorar por primera vez, o tome actitudes ante la vida por el recuerdo de un personaje, como el amor de Pinocho a su padre.

Los primeros libros de Alex Manuel lo ayudan a descubrir colores y números, formas geométricas. No importa que rompa los primeros libros, que se gaste dinero en eso. Aprenderá a cuidarlos poco a poco.

Tal vez cuando crezca no sea profesionalmente un hombre de letras, pero todos esos libros lo ayudarán a descubrir la vida.