Los 20 años del Centro Pablo en La Cabaña

Premios, saludos, mensajes de felicitación, poesía villeniana y varias sorpresas inundaron este martes 16 de febrero la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña en el segundo día de presentaciones del Centro Pablo en la 25 Feria Internacional del Libro, jornada que iniciaría a su vez las celebraciones por los 20 años de la institución de la calle Muralla.

En el panel moderado por el destacado periodista y crítico literario Fernando Rodríguez Sosa, intervinieron además en distintos momentos Víctor Casaus, director del centro, así como Isamary Aldama, editora jefa y Leyda Machado, periodista, quienes alternaron los resultados de los concursos convocados por el centro a mediados del 2015 con los numerosos saludos recibidos de gente amiga y cercana que, como dijera Casaus, “nos ha acompañado en la apuesta constante a favor de la imaginación y la belleza, la defensa de la justicia conquistada, la búsqueda y el ejercicio del espíritu libertario en la construcción del mejor mundo posible, en el que, citando al poeta, la bandera se mantenga firmemente enraizada en la tierra que la nutre, pero ondeando libre, bien libre, allá arriba y aquí adentro,en el pecho pabliano de todas y todos”.

La velada estuvo presidida por una caricatura de Pablo realizada por el dibujante Vázquez de Sola, incluida en la exposición “Cubaneando desde Andalucía” que se exhibe en La Cabaña como parte de las acciones de la Brigada Vázquez de Sola en la 25 Feria.

Asimismo estuvieron con los versos de Villena que inspiraron sus canciones en el Concurso de Creación Ojalá convocado por Silvio Rodríguez en el año 2010, Joel Espinosa e Ivette Letusé, a tono con la presentación de los tres tomos de El útil anhelo. Correspondencia de Rubén Martínez Villena, de Carlos Reig Romero, prevista para esta jornada y pospuesta para el próximo 20 de febrero a las 10 de la mañana en la Sala José Antonio Portuondo, ante la dificultad de la imprenta Federico Engels para entregar los volúmenes en la fecha acordada.

A pesar de ello, el encuentro se convirtió en una fiesta de la memoria para celebrar los 20 años del Centro que en este 2016 recuerda también los 80 de la caída en combate de Pablo en Majadahonda…y con el anuncio de los ganadores del Premio Memoria y la segunda de las Becas de Creación Sindo Garay, la institución ratificó su compromiso con la memoria escrita y la defensa de la nueva trova.

Seis proyectos testimoniales resultaron merecedores del Premio Memoria 2015 en lugar de los cinco establecidos en la convocatoria: “Días de diciembre” de Carla Valdés León, “Investigación testimonial sobra la vida y obra del intelectual cubano Luis Rogelio Nogueras” de Diana Castaños González, “En el ojo de una hormiga” de Jesús Arencibia Lorenzo, “Verónica Lynn, a escena la memoria” de Fernando Rodríguez Sosa y Aline Marie Rodríguez Rodríguez, “La culpable es Cartago. Sueños, luchas y esperanzas de la joven Cuba” de René Fidel González García y “¿Quién eres tú, Salvador Redonet?” de Reynier Espinosa García.

El jurado de la décima edición del certamen, integrado esta vez por el poeta y periodista Víctor Casaus, la editora Isamary Aldama y el escritor Leonardo Depestre, resaltó la calidad, riqueza y variedad temática de los 30 proyectos de historia oral y testimonio presentados, así como la profundidad y originalidad de las investigaciones ganadoras, según se lee en el acta.

Asimismo, la segunda de las Becas Sindo Garay 2015 fue entregada al trovador Noslen García, de Bejucal, provincia de Mayabeque, por su proyecto de peña Inventario, luego de haber otorgado la primera de estas becas al trovador Yordan Romero, de Santa Clara, durante el Festival Longina el pasado mes de enero.

El jurado integrado en esta ocasión por la productora María Santucho, el poeta Víctor Casaus y la periodista Leyda Machado, teniendo en cuenta la originalidad del proyecto, el compromiso del autor con la defensa de la  trova y su notable desempeño como fundador y líder del grupo k, coincidió en la necesidad de apoyar de este modo el nacimiento de este espacio que desarrollará el trovador junto a la cantante Jessica Zequeira, en esa nueva apuesta creativa que pudo presenciarse esa tarde en la Sala Guillén, pues tras recibir el premio el trovador interpretó allíuno de sus temas.

Y en este homenaje al Centro Pablo por sus 20 años, el Embajador de la República Plurinacional de Bolivia, Palmiro Soria, entregó un obsequio a Víctor Casaus en representación de toda la familia centropabliana y, cuestionándose en este caso la veracidad del conocido tango argentino, dijo quededicar 20 años a la poesía, al cine, a la guitarra y hacerlo con tales niveles de excelencias sí es mucho tiempo, es para hacer un alto y congratularnos por eso”.

No pudo haber entonces mejor presente del embajador boliviano que un facsímil del Diario del Che en Bolivia, por todo el simbolismo que encierra ese cuaderno y lo que todavía tiene para decirnos hoy día su autor, para quien ha sido “un guevariano profundo, comprometido y sensible con todas las causas del Che”, como dijera Palmiro a Casaus.

Antes y después de ese emotivo agasajo se escucharon fragmentos de numerosos mensajes de intelectuales, artistas y amigos del Centro Pabloa lo largo de sus dos décadas de existencia, como es el caso de Roberto Fernández Retamar, quien evocando la figura de Pablo dijo en un texto aún más largo: “Siempre me ha parecido alentador que los integrantes de una generación más joven que la mía hayan admirado a Pablo y a los revolucionarios como él. Y ejemplo mayor nos da Víctor Casaus, quien después de haber ejercido como poeta, cineasta y autor de testimonio, se ha revelado también un animador cultural de primer orden. A él se debe en gran medida  la creación y el mantenimiento del centro dedicado al Héroe de Majadahonda

Del mismo modo, Víctor resaltó la inmensa obra personal de Retamar y sus logros al frente de la Casa de las Américas, institución con la que el Centro Pablotiene “una pequeña alianza estratégica en la lucha contra la banalidad y la complicidad por la cultura”.

Otro mensaje enviado desde el buzón electrónico de la Revista El Caimán Barbudo llegó a nombre del incansable promotor cultural Fidel Díaz Castro, quien menciona uno de los pilares fundamentales de este centro que nació, al decir de Fidelito, cuando más falta hacía:“la trova andaba sin espacios ni registros, desperdigada, sin amparo en la cresta del Período Especial. Víctor y María abrieron las puertas del centro y el patio de las yagrumas vio a los trovadores desfilar desde entonces en el tiempo, en conciertos preparados con un cuidado nunca o al menos poco visto entre nosotros.Si se habla de dos décadas, aparece Gardel diciendo que “20 años no es nada”; pero también dijo “que es febril la mirada”, gracias a lo cual el Centro Pablo “te busca y te nombra”, y con aire del buen tango adivina el parpadeo de las luces a lo lejos, como quien siempre vuelve al primer amor”

De un extremo a otro de la Isla, y de disimiles regiones del planeta como España, Suiza, Puerto Rico, EE.UU., Venezuela… llegaron los mensajes de felicitación; Abel Prieto, Eduardo Heras León, Alquimia Peña, Silvia Mancini, Raúl Roa Kourí, Juan Miguel Morales, Steve Brouwer, Manolo Pérez son solo algunos nombres que evocaron en textos hermosos su relación con el centro, extendiendo su felicitación.

Y como colofón de esta jornada inicial de festejos, el último mensaje leído en la Sala Guillén contenía en sí mismo una noticia que significó para todos los presentes una alegría mayor. El mensaje provenía del trovador Silvio Rodríguez y decía lo siguiente: “Querido Víctor, seguro debiera ahondar en el trabajo editorial y en el estímulo a la gráfica virtual que viene realizando el Centro Pablo; sin dudas sería óptimo que destacara la importancia cívica de mantener viva la memoria de Pablo de la Torriente y sus comprometidos hermanos de generación; pero la labor que ha hecho el centro que diriges con la trova joven, darles un patio donde proyectarse, grabar sus primeros recitales y darlos a conocer, trabajo sostenido durante dos décadas con el único interés de prestar un servicio a la cultura, convierten al Centro Pablo, a ti, a María y a todos sus trabajadores en acreedores muy legítimos del Premio Ojalá 2016, a la Gestión Cultural. Este Premio les será entregado en el concierto barrial que ustedes decidan, un día del año en curso”.

Ser acreedores del Premio Ojalá 2016 a la Gestión Cultural constituye entonces uno de los mayores motivos de goce del Centro Pablo en sus 20 años y una razón más que poderosa para, con el trovador, “seguir siguiendo”.