Lo analógico y el proceso de autoconocimiento en los Cuadernos de apuntes de José Martí
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La concepción de lo analógico como principio estético fundamental en la proyección del pensamiento martiano, tiene una de sus primeras bases dentro de los Cuadernos de apuntes, en el siguiente precepto filosófico:”lo común es la síntesis de lo vario, y a lo uno han de ir las síntesis de todo lo común; todo se simplifica al ascender” […] “El talento más estimado es el sintético” [1];  y su centro, en el citado parlamento que aparece recogido en el Cuaderno 9: “Para mí, la palabra Universo explica el Universo: Versus uni: lo vario en lo uno” [2]. Así, la complementación entre la naturaleza espiritual y la naturaleza física es un hecho del que Martí se llega a convencer, y ese proceso es apreciable también en la progresión de estos apuntes. Dicho fenómeno alcanza un punto culminante cuando afirma en el Cuaderno 18: “No hay verdad moral que no quede expresada, como la mejor de las comparaciones poéticas, con un hecho físico. No se puede abrir un libro de ciencia sin que salten en montón ilustraciones preciosas de los hechos del espíritu… Sí: hechos del espíritu” [3].


 

En tal sentido lo analógico se convierte en instinto y modo de penetración y conocimiento de la realidad, así como en fundamento para la concreción de imágenes: “¡Quién pudiera fotografiar el pensamiento como se fotografía al caballo en la carrera y al ave en el vuelo!” [4]. Esta preocupación que desborda su momento epocal tiene que ver, estructuralmente, con este efectivo tramo dentro del sistema tropológico martiano: “Y me arrancaré tu amor que me duele, como un zorro cogido en una trampa se amputa con sus dientes el miembro preso. Y me iré por el mundo sangrando, pero libre” [5]; y con otras imágenes que lo impulsan a crear la modernidad: “¡Qué dice ese hombre bien la virtud, siendo un malvado! La carne de puerco podrida también suele dar luz” [6].

Por otra parte queremos comentar, aunque sea brevemente, algunas de las peculiaridades del proceso de autoenseñanza en Martí, aquel que parte de la selección de una cita, y que por las maneras en que es dispuesta, la habilidad en elegirla y la íntima relación con sus presupuestos creativos, deviene en jugosa conclusión para la conformación de su poética. Curiosamente, la mayoría de estas citas corresponden al Cuaderno 18, aunque hay dos muy interesantes recogidas en el Cuaderno 9. La primera es breve y, como otras suyas, está llena de emoción y sutileza: “¡Qué ventura, que no me entiendan! Y ¡qué dolor, si me entendiesen!” [7]. Queda descubierta en ella algunos de sus presupuestos sobre la relación con el receptor y sus intenciones transgresoras desde una poética. Está más interesado en la originalidad que en tener muchos lectores. La otra es lapidaria y pertenece al neto aprendizaje, a una verdad que se confiesa e incorpora inobjetablemente a su estilo: “El ritmo conquista”.

La idea de la transformación biológica y dialéctica en la poesía de Martí, tan vinculada a la concepción de un orden ascendente en las escalas de la forma y de la intimidad —“como una dolorosa fragua de vida mayor que irrumpe” [8]— parece haberla aprendido de Emerson. Así lo prueba la siguiente anotación recogida en los Cuadernos: “Emerson se anticipó a Darwin. La poesía vio antes: se anticipó en verso. And striving to be man, the Word. Mounts through all the spires of form” [9]. Imbuido de tales preceptos enuncia en Versos libres, con toda la originalidad de que es capaz: “Homagno generoso […] Pez que en ave y corcel y hombre se torna”; “Naturaleza siempre viva: el mundo / De minotauro yendo a mariposa” [10]. No en balde unas páginas antes de este apunte aparece el manuscrito del poema “De forma en forma (y) de astro en astro vengo”, donde reconoce también esta transformación ascendente y la unidad dialéctica del mundo [11].

Su constante preocupación por conceptos como la sencillez y la armonía tanto en estos apuntes, como en el resto de su obra de corte ensayístico, encontró en esta cita de autor desconocido un fundamento, una razón de ser:

In retoric, true beauty and real sublimity of style. And genuine pathos, depend more upon entire simplicity and perfect unity than upon any other qualities. – And to an equal degree in music, neglect or unite and departure from simplicity tend to destroy or hinder the most important effects of any flor of sweet sounds, whether expressed in mere melody or in full armony. The word melody signifies a strain of music whic consists os a succesion of single notes: and the term harmony is applied to combinations of diferent notes, something together en concord. [12].

Se extraen las esencias del arte y se da un invisible paso en ese proceso tan complejo que es la formación de un estilo. En tal sentido, unas páginas más adelante, se confiesa a sí mismo como prueba de un íntimo convencimiento: “lo desigual no es bello, ni lo desproporcionado” [13], y agrega otras dos citas que insisten en el necesario equilibrio entre pensamiento y forma, y en las ventajas que esto reporta a la obra creativa:”Every one has his own style, as his own nose.” (Lessing).”It is with poems as with actions: bad with them when they have to be justified” (Goethe) [14]. En ocasiones la relación entre la cita y su obra creativa es muy sutil, pero nos convence de ella el conocer las esencias y peculiaridades de su pensamiento poético. En otro fragmento entrecomillado perteneciente a Warner parece haber bebido una de las razones que explican su estilo, sobrio y profundo para un libro, encrespado y torrencial para otro:

«“We drank our supply of ater from reservoirs, not from torrents.” –
Warner.

The reservoirs are made from torrents. –
To be a reservoir and a torrent at once»
[15].

Debemos reparar en el hecho que los dos últimos renglones no están entrecomillados, lo que nos hace sospechar que quizá sean una deducción de Martí a partir de la cita, pero no tenemos la certeza. Otras veces la autoenseñanza no se desprende de una cita propiamente dicha, sino de una afirmación que atesora tras sí un cúmulo de lecturas, la afinación de un pensamiento y la renovación de paradigmas literarios. En muchos lugares de su obra se percibe su oposición a que la enseñanza humanística se limite al conocimiento de las lenguas clásicas, en detrimento de otras disciplinas del saber pertenecientes al campo de la ciencia o de la literatura. En los apuntes lo enuncia casi programáticamente:”No es necesario aprender el griego y el latín: sino lo griego y algunos latinos. Más griegos que latinos. Horacio: Juvenal: Marcial: Tácito: Macrobio. –Ennio” [16].

No es por tanto, según Elina Miranda, el manejo de la lengua lo que importa, sino la aprehensión de todo aquello abarcado en lo que denomina "lo griego” o “lo eterno de los griegos”, esa belleza fruto de la ponderación y la armonía [17]. Es apreciable entonces su instinto canónico que contempla también épocas posteriores trazando toda una genealogía en lo que a poetas se refiere:”Poesía: Eschylo, Horacio, Dante, Shakespeare, Tennyson, Emerson” [18], lo cual supone un intenso proceso de lecturas formativas  donde han tenido lugar búsquedas, estudios, tamizaciones y asimilaciones. En este listado posiblemente se dan la mano grandeza y predilección. Queremos cerrar este acápite con un hecho curioso que tiene lugar en las apreciadas anotaciones que comentamos. Y es la presencia de una pregunta que se hace Martí en el Cuaderno de apuntes 18, que ya se la había contestado antes, de cierta forma, con un par de líneas en inglés que recoge en el Cuaderno 11, no sabemos si propias o ajenas:

“¿Cuál es la función propia de la imaginación en la obra literaria?” [19].

“Stimulate the fancy. The fancy, besides being a source of consolation, is the power of order in the invisible” [20].

No pretendemos confundir categorías como imaginación, fantasía o sueño, pero sí señalar sus aristas comunes y la capacidad de orden, el sentido de armonía que según Martí guarda la imaginación [21].

Si al principio de nuestro ensayo hablábamos sobre la presencia permanente de la poesía en los Cuadernos como prueba de una irrefrenable vocación, ahora podemos afirmar, luego de haberlo constatado, que Martí la concebía como una actividad determinante en su vida a la que nunca renunciaría, con un comportamiento y una misión peculiares del poeta dentro de la sociedad. Este, como bien afirma Carlos Javier Morales, será uno de los principios fundamentales de la teoría poética martiana [22].

A estas alturas creemos haber puesto en evidencia el carácter programático y proyectivo de estos Cuadernos de apuntes, donde quedan esbozados unas veces, intuidos otras, o abiertamente formulados, los principios por los cuales se rige su innovadora poética. Luego de haber llevado a cabo el presente estudio, y otros exhaustivos acercamientos a la obra poética de Martí, es ineludible reconocer la razón que asiste al crítico español, antes citado,  cuando afirmaba:”Formación intelectual, existencia, teoría poética y creación literaria constituyen, pues, en Martí una esencial unidad” [23]. Es un predicador de la armonía incluso a esos niveles de generalidad. ”Un escritor sabe en vano que no puede volver más acá de un punto sin ocultar, con su sombra, lo que vino a contemplar: el atractivo de las fuentes, la necesidad de captar de frente lo que siempre se aparta; el empeño de entregarse a la búsqueda, sin preocuparse por los resultados, es más fuerte que las dudas” [24] que le alientan.

Cercanos al cuerpo de la búsqueda, si quieren absoluta, quedan estos apuntes, las líneas más cautivas y al tiempo las más libres de su ingenio, donde inevitablemente se cincela su lengua. Lo que afirma Catelli para el caso de Kafka es aplicable al caso de Martí: esa lucidez no parece únicamente un don, sino una consecuencia concreta de procedimientos y elecciones de escritura. El grado constante de lucidez en los Cuadernos de apuntes es el producto de un cruce entre la disolución de géneros heredados y la disolución de fronteras entre lo interior y lo exterior. El Martí de los Cuadernos de apuntes cree encontrar en esa escritura la prueba asombrosa de haber vivido, y se cuenta también entre los que encarna una de las figuras de la modernidad: el advenimiento de una nueva literatura con las consabidas innovaciones lingüísticas y de pensamiento que trae aparejadas el cambio de siglo.

 

Notas:
1. José Martí. Ob. Cit. C. A. 2, p. 48 y 52, respectivamente.
2. Ob. Cit. p. 255
3. Ob Cit., C. A. 18, p. 396.
4.  Ob. Cit., C. A. 18, p. 385.
5. Ob. Cit. C. A. 11, p. 275.
6.  “A cont. hay un recorte de periódico de N. Y., en el que se afirma que, efectivamente, la carne de puerco podrida despide luz. De puño y letra de Martí, lleva la nota: «Setbre. 1886».” Ob. Cit. C. A. 12, p. 283.
7. Ob. Cit. C. A. 9, p. 256.
8.  Cintio Vitier.  ”Los Versos libres”, Temas Martianos, 1ra serie, Dpto. de Colección Cubana, Biblioteca Nacional, 1969, La Habana, p. 153.
9. “Y esforzarse por ser un hombre, el gusano que sube a través de todos los capiteles de la forma”. (La traducción es de la autora).  Ob. Cit, T. 21, C. A. 8, p. 391.
10. José Martí. Poesía Completa, T. I, p. 84, “Yugo y estrella” y p. 93, “Estrofa Nueva”.
11.  Ver Ob. Cit. p. 384.
12. José Martí. Ob. Cit, T. “1, C. C. 18, p. 395. En Retórica, la belleza verdadera y la real sublimidad del estilo, y el pathos genuino, depende más de la completa simplicidad y la perfecta unidad, que de algunas otras cualidades. Y en igual grado en música, el descuido de la unidad y la desviación de la simplicidad conducen a destruir o a oponerse a los más importantes efectos de cualquier torrente de sonidos dulces, si se expresa en pura melodía o en armonía completa: La palabra melodía significa un acorde de música que consiste en una sucesión de notas simples: y el término armonía es aplicado a la combinación de diferentes notas, alguna cosa unida en concordancia. (La traducción es de la autora).
13.  José Martí. Ob.Cit. T 21, C.A. 18, p. 398.
14.  Ob. Cit, C.A. 18, p. 418.
15.  Ob. Cit, p. 411. «“Bebíamos de nuestro depósito de agua, no de los torrentes”-
Warner
Los depósitos están hechos de torrentes. –
Ser un depósito y un torrente a la vez». (La traducción es de la autora).
16.  Ob. Cit, C.A. 18, p. 398.
17.  Véase Elina Miranda Cancela. “José Martí y la polémica en torno a la enseñanza de las humanidades”, en Revista Universidad de la Habana, n. 245, enero – diciembre de 1995, La Habana, p. 186.
18.  Ob. Cit, p. 409.
19.  Ob. Cit, p. 389.
20.  Ob. Cit., C. A. 11, p. 276. “Estimula la fantasía. La fantasía, además de ser una fuente de consuelo, es el poder del orden en lo invisible.” (La traducción es de la autora).
21.  En este sentido ver la nota 74 donde se relacionan las ideas de Martí en los apuntes sobre imaginación, pensamiento y sueño.
22.  Carlos Javier Morales. Ob. Cit, p. 173.
23.  Carlos Javier Morales. Ob. Cit, p. 35.
24.  Maurice Blanchot. Ob. Cit, p. 212.