Las manipulaciones de Sonia

La exposición Cuba, estación de luz; otras manipulaciones, de la fotógrafa cubana Sonia Almaguer, quedará inaugurada el viernes 20 de mayo a las 2:30 p.m. en el Teatro de la Orden III, ubicado al fondo del Convento de San Francisco de Asís, La Habana Vieja. La muestra incluye más de 100 imágenes relacionadas con el teatro de títeres y animación de figuras para niños y adultos, y explora formatos y soportes inusuales para la exhibición de instantáneas teatrales en Cuba.

Cuba, estación de luz… nace de la fascinación del actor, investigador y director teatral Rubén Darío Salazar con el modo en que la artista del lente se apropia del arte escénico. De aquel primer encuentro entre ambos creadores y su correspondiente empatía nació todo lo demás, incluida la obsesión de la fotógrafa por articular un puzle coherente de imágenes que expresen la diversidad del universo titiritero en Cuba, sin renunciar a la perspectiva y el carácter de su personalidad creadora. 

En términos de visualidad, aquí se favorece la autonomía del registro fotográfico mediante el uso deliberado de la composición, más allá de la apariencia de los elementos que integran la imagen, gesto que a veces se llega a independizar del resultado espectacular propiamente dicho. De ahí que donde otros fotógrafos buscan exhaustividad y amplitud de campo, Sonia apela a esos estados latentes de la representación que a veces se traducen en muy escasas imágenes y que se localizan con frecuencia en colectivos teatrales periféricos y espectáculos escasamente publicitados. Claro que ese desacomodo a voluntad no le impide registrar, simultáneamente, zonas más visibles del universo conocido y acercarse al quehacer de maestros como Armando Morales y René Fernández y a la trayectoria del Teatro de Las Estaciones, agrupación líder de la visualidad titiritera en Cuba.  

Partiendo de ese gusto por el plano cerrado que caracteriza a su obra, Almaguer  indaga en la sicología de los personajes mediante un agresivo escrutinio de la relación entre el sujeto manipulador y el objeto manipulado, desde una perspectiva que busca deliberadamente el fragmento, aquella visión rutilante que se nos escapa cuando el foco de atención está en otro punto de la escena, cuando la intensidad dramática nos obliga a ver el todo, sin reparar en la riqueza visual de las partes. Por eso a veces las imágenes resultantes sorprenden a los propios actores y actrices que las han creado y otras veces sugieren una posible subversión de roles entre manipulado y manipulador, gesto que valoriza la excentricidad de su punto de vista y refuerza la autonomía de cada instantánea, en relación con su referente dramático. 

Otra y probablemente la más lucida de sus manipulaciones, es la que transfiere este afán por captar la imagen periférica al plano de la iluminación, especialmente hacia zonas oscuras, en busca de oquedades y texturas inesperadas, casi invisibles al espectador, que denotan profesionalidad y buen gusto en el manejo de las herramientas de edición, sin traicionar los colores y matices del original.

Es en este sentido conceptual que la artista huye del encargo documental para ofrecernos una visualidad más íntima, extrema si se quiere, que se potencia todavía más cuando las imágenes son presentadas en formatos, soportes y espacios inusuales para la fotografía de teatro en Cuba. La muestra está integrada por cinco series impresas, de carácter temático y ocho monográficas, concebidas para la exhibición en soporte digital. Seis frases de los hermanos Camejo, fundadores del teatro de títeres profesional en Cuba, fungen como hilo conductor y traducen la intención de cada bloque expositivo, en claro gesto de genuflexión a su presencia protectora.

Cuba, estación de luz abrió sus puertas el martes 19 de abril de 2016, en la Galería Pedro Esquerré de Matanzas, como actividad inaugural del 12 Taller Internacional de Títeres y con su inauguración capitalina, prevista para el viernes 20 de octubre, en el Teatro de la Orden II, abre un ciclo de circulación nacional e internacional que se extenderá hasta finales de 2018.

La exposición, con asesoría de Rubén Darío Salazar y Zenén Calero y diseño gráfico de José Manuel Alum Misas, cuenta con los auspicios del Teatro de las Estaciones, la Asociación Hermanos Saíz, el Consejo Provincial de Artes Escénicas y la Dirección de Cultura de Matanzas. Todos los trabajos de gestión, producción y circulación han sido coordinados por Mala Vista Producciones.

Sonia Almaguer es graduada de Licenciatura en Historia del Arte por la Universidad de La Habana y egresada de la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana. Ha puesto en circulación varias muestras personales y publicado fotos en los principales periódicos, revistas y sitios web cubanos. Recientemente ganó el primer premio del concurso por el aniversario 85 del Hotel Nacional de Cuba.