La poesía de Eduard Encina

Eduard Encina es un poeta de ineludibles concurrencias y articulaciones. En el ámbito limítrofe de la representación simbólico-alegórica de la tradición insular y la perspectiva desautomatizadora del lenguaje, a tono con una zona importante del cuerpo expresivo de la nación, su obra apela a una relectura crítica de presupuestos estéticos movilizados por paradigmas culturales autóctonos y, a la vez, a una descolocación de los dispositivos que hacen posible la relación significante-significado. Su disputa con las palabras asimila la avidez narrativa o voluntariamente sintética de los autores de los 80 y sintoniza la nueva epicidad de la poesía cubana: recoveco de esa construcción epistemológica que llamamos realidad, donde las ambivalencias epocales penetran en el maderamen discursivo para alentar la comunión o la desobediencia, pero siempre desde las circularidades, desvíos y despegues de un creador verdadero.