La ┬┐muerte? de un bur├│crata

Basta volver a ver La muerte de un burócrata, ahora con la leve extrañeza que produce el blanco-y-negro, para entender las razones por las que, medio siglo después, sigue siendo un clásico de la cinematografía cubana. Las más importantes, estrechamente vinculadas entre sí, son su vigencia temática, su despiadado sentido del humor y la solidez de su factura, tanto desde el punto de vista técnico como artístico.