La justicia tarda, y no es justicia

Hace más de un año, el policía de Ohio Timothy Loehmann, respondió el aviso de que un joven manipulaba un arma aparentemente falsa. Se dirigió al lugar, descendió de la patrulla y disparó varias veces contra el sospechoso, hasta matarle. Luego resultó que era un niño de apenas 12 años armado solo con un juguete.
No es el primer incidente que involucra a Loehmann. Con anterioridad había sido obligado a renunciar a otro puesto de policía, acusado de mal comportamiento al manipular su arma. Ahora la fiscalía, finalmente, después de 13 meses de investigación, ha llegado a una conclusión para su caso: no se presentarán cargos en su contra.