La Habana, capital de los contratenores del mundo

La Oficina Leo Brouwer, liderada por el reconocido músico cubano, tiene el don de reinventarse. Desde un cometido profundamente cultural, intenta cada año proponer festivales, conciertos y agendas de actividades que no se parezcan a ninguna precedente.

Es un ejercicio arduo. Inteligente, pero arduo. Imaginen en el trepidante mundo contemporáneo, donde el arte se convierte con mayor frecuencia en un producto más de mercadeo, cómo logra este equipo de trabajo que asistan al país los más encumbrados exponentes de diferentes manifestaciones musicales. Y en la mayoría de los casos, con la donación de sus actuaciones.

¿De qué manera lo hacen? Solo los integrantes de la Oficina Leo Brouwer, y el propio Maestro, lo saben.

A nosotros nos queda disfrutar y agradecer. Como ahora se agradece el primer Festival de Contratenores del Mundo que, del 30 de septiembre al 8 de octubre, hará de La Habana la capital de este tipo de canto.


 

Con el precedente del Festival Leo Brouwer de Música de Cámara y el de canto Las voces humanas, el encuentro propone un apartado peculiar, único de su tipo en el mundo. Siempre bajo el mismo slogan: “Un maridaje perfecto de músicas inteligentes”.

“Con frecuencia nos dicen que anunciamos el fin de los festivales que hacemos. Y sí, se acaba el que organizamos en cuestión. Pero la Oficina no deja de producir. Buscamos proponer lo que falta en el panorama nacional, lo que menos presencia tenga tanto artística como culturalmente”, explica Isabelle Hernández, directora y productora general del evento.

“En ese ritmo de trabajo y como parte de Las voces humanas, tuvimos el año pasado la presencia de tres grandes contratenores. Y nos dijimos: `si logramos unir a valiosos representantes, ¿por qué no hacer un festival dedicado exclusivamente a este tipo de cantantes?”.

Así surge este evento inicial. “Tenemos la primicia. Pero no queremos el crédito por ser los primeros, sino por defender este registro vocal”, aclara Hernández. “Es un tipo de voz que tuvo auge hace tres siglos atrás, cuando los castratis. Luego quedó en desuso con la ópera del siglo XVIII y XIX, pues se apostó más por las sopranos y los tenores. Los roles se trasladaron.

“Ante su escasa presencia, los grandes compositores tampoco creaban para este registro. No es hasta mediados del siglo XX que hubo en Inglaterra un resurgimiento en todos los repertorios”.

Aunque a algunos les parece poco común esta peculiar voz, Hernández recuerda que está más presente de lo que muchos imaginan. “Hay múltiples intérpretes con timbre de contratenor y las personas no los identifican así. Michael Jackson, Prince, los Bee Gees… Todos son cantantes agudos y a veces no nos damos cuenta”.

 

Contratenores del mundo, uníos

Gracias a la iniciativa de la Oficina Leo Brouwer, representantes de cerca de 11 países asistirán al encuentro para brindar conferencias, clases magistrales, conciertos y participar como jurados o contendientes en el certamen competitivo.

“Es un evento muy mimado desde que nace, por ser el único de su tipo ha causado la admiración de muchos exponentes en el mundo”, considera Hernández.


Artur Stefanowicz. Foto:Anita Wasik


Y así parece ser cuando está confirmada la presencia de íconos como el catalán Xavier Sabata, el polaco Artur Stefanowicz, el estadounidense Darryl Taylor, el italiano Riccardo Strano, el portugués Manuel Brás da Costa, el brasileño Rodrigo Ferreira y el canadiense Daniel Taylor, este último presidente del jurado del concurso.


Darryl Taylor. Foto: Sean Kenney


Será entonces la competencia el apartado principal. La convocatoria de inscripción estará abierta hasta el 20 de septiembre, y entre los premios figuran dotaciones en metálico para los diferentes lugares, así como un lauro especial al cubano mejor clasificado.

Aunque no se limita la participación por nacionalidad o edad, el certamen tiene como propósito apoyar a jóvenes cubanos y proyectar su carrera tanto dentro como fuera del país. Por tal razón, uno de los reconocimientos será un curso de tres días, con todos los gastos pagados, en la Cátedra de Canto del Conservatorio del Liceo de Barcelona en España. 

Sin embargo, para Isabelle Hernández, el principal premio será la asistencia del público. “Es el mejor regalo, que las personas acudan a las salas. Si no, todo el esfuerzo vale nada. Estamos hablando de algo que no es usual en el mundo, y menos en Cuba. Es un gran trabajo el que hacemos para que la agenda de grandes artistas coincida y puedan concurrir todos a este encuentro”.

El evento pretende entonces promocionar una mirada inclusiva hacia esta modalidad vocal. “Desde el primer momento, planteamos al público cubano que desechen los prejuicios. Defendemos la diversidad de propuestas. Abogamos porque las personas eliminen estigmas y sientan que pueden disfrutar lo mismo de un buen reguetonero como de un excelente contratenor. ¿Por qué no? “Un país será rico culturalmente, si tiene diversidad de todo tipo. Y esta es una parte de la cultura mundial de cualquier tiempo”, insistió la especialista.

Con ese espíritu se prevé la inauguración el 30 de septiembre con el concierto Humor con clase Mozart 260, protagonizado por los conocidos actores cubanos Osvaldo Doimeadiós y Rigoberto Ferrera, junto al propio Maestro Leo Brouwer. 

De igual forma, con la fiesta electrónica Mozart Classical Rave, conducida por el Dj Iván Lejardi, cerrarán las acciones en el capitalino centro cultural Fábrica de Arte Cubano.

Las principales sedes serán el recién remozado teatro Martí, el Nacional de Bellas Artes y el Karl Marx, todos en la ciudad habanera.

Apenas falta poco más de un mes. Y ya en la Oficina Leo Brouwer se siente el ajetreo. Se ultiman preparativos. “Siempre prima lo artístico, todo lo que organizamos es por un valor cultural, sin afán de lucro”, comenta Hernández.

Eso queda claro, luego de varios festivales, conciertos solidarios y distintas actividades artísticas. Ellos insisten: “Nuestro objetivo es proponer, innovar. Traer una opción valiosa, diferente”.