La cosa está en…

(1969, Atlántico)

A Bob Dylan


La cosa está en hallarlo a usted

el día menos pensado, en cualquier sitio,

casualmente, donde usted y yo

podamos ver a cuatro manos los alrededores.

La cosa está en lo improbable,

en lo difícil en lo imposible.

La cosa está allí mismo, donde no debiera estar:

un paso más allá que el largo de las manos.

 

La cosa está en que un día

haya tiempo para todo:

para hablarnos sin apuros,

para compartir rocíos,

para ser fin de semana como si vivir

fuera tiempo libre, espacio para estar.

La cosa está en las cosas

que yo sé y que usted no sabe,

y en las cosas que usted sabe

y yo no sé todavía,

y en los sueños que nos faltan para realizar

nuestros sueños, que son sueños de canción.

 

La cosa está en no enloquecer,

en no aceptar, en preguntar

para qué sirven todos los juguetes

que nos han dado guerra

desarmándolos y armándolos.

La cosa está en que no queda

remedio inteligente que no sea

usar las piezas que hay en los rompecaminos,

e ir tirando por ahora, aunque más allá

persistamos en crear nuestra canción

con las piezas que queramos construir,

que serán igual.

 

Silvio Rodríguez. Cancionero. Ediciones Ojala, 2008. Pág. 399.