LA CANDELA VIVA

El 65 por ciento de las trabajadoras domésticas en el sur de la Florida carece de documentos y, por ello, carece de todo lo demás: contrato, seguro médico, reciben menos del salario mínimo que se les paga usualmente tarde, y no se les contempla días por enfermedad.

Cocinan, limpian, lavan, cuidan niños, mascotas, y a menudo deben soportar toda clase de abusos de sus empleadores.  Gran parte de la vida de las familias gira en torno a ellas, así que deberían tener el sartén por el mango, pero no. Ellas son el sartén, y casi siempre están al fuego, al rojo vivo.