José María Vitier, del recuerdo a sus Ofrendas

El próximo domingo 10 de diciembre  a las 5 de la tarde, José María Vitier subirá al escenario del Teatro Martí por primera vez-según afirma-, para recordar buena parte de su música compuesta para el cine y estrenar temas de su más reciente disco Ofrendas.

Llegar a su casa y encontrarlo inmerso en el ensayo fue una sorpresa. Allí estaban Abel Acosta, Otto Santana, Lázaro Dagoberto González (el flaco) y Nicolás Sirgado. “Este es mi nuevo formato y así quiero que el público me encuentre en los próximos meses”.

La presentación, enmarcada en los días de la 39 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, será el momento perfecto para recordar su música compuesta para cine, además de celebrar los 30 años de “En mi aldea”, tema clásico que ha identificado este certamen del séptimo arte desde entonces.
 

José María Vitier
 

Cuando ya se percató José María Vitier que llevaba 40 años haciendo música, quiso iniciar una jornada intensa de trabajo. “Hace un año exactamente me presenté en un concierto en Bellas Artes para ofrecer esa compilación de mi música en una selección muy apretada. Reuní a viejos amigos de mi grupo de los años 80 y fue muy emocionante”.

Empezó entonces una vorágine de trabajo que primero lo llevó a terminar una composición  para un largometraje documental sobre la figura del Che, encargado por una cineasta amiga cubana que vive en Brasil.

“Ese documental es precioso y tengo muchos deseos de que llegue a Cuba. Se llama Che: memorias de un año secreto. Después fui a Nueva Orleans para trabajar en un documental sobre la historia y la leyenda del devenir de los carnavales de Santiago, titulado La oruga y la mariposa, un proyecto de cineastas cubanos que viven allá. No era algo que yo conociera en profundidad, así que aprendí mucho en el proceso.

“Hoy en día el guión sigue siendo importante para que te presenten una propuesta y te soliciten componer para ella, pero puedes ver por transmisión de datos algunas secuencias, traillers, y ello hace que el trabajo avance más. Hay un momento en el que es necesario vernos las caras, grabar in situ como sucedió en este caso.

“En medio de todo eso, mi esposa y yo hicimos una gira para presentar una exposición de su obra pictórica en la Unesco, con el título Ofrendas. Toqué en París, dimos un concierto precioso y antes de regresar,  giramos por España.

“También recibí una invitación para girar con María del Mar Bonet en un espectáculo grande, en el que participaron otros artistas cubanos como Pancho Amat, Alejandro Falcón, entre otros”.

De una manera sui géneris celebró el Día de la Cultura Cubana pasado.

-Sí, en Roma. Una experiencia nueva para mí porque celebraba esa fecha fuera de Cuba. Tuve el escenario para mi concierto antes de que se presentara Habana de Primera. Había mucho público y fue muy interesante coincidir allí.

Después del concierto de este 10 de diciembre, ¿asumirá proyectos nuevos?

Aún debo decidir si ese será el último concierto de este año. Me han hecho una propuesta para el 31 de diciembre, y como yo no acostumbro a trabajar en esas fechas familiares, aún no me he decidido.

“Sí puedo adelantar que tengo que empezar a trabajar ya para componer la música incidental de una película que, bajo la dirección de Rigoberto López, se filmará entre enero y abril. Es un proyecto bonito pero muy ambicioso. Rigoberto cumplirá su sueño con esta película sobre Ignacio Agramonte.

“Este filme tiene un romance espectacular entre Ignacio y Amalia, y  una cantidad de sucesos que es inconcebible que en tan poco tiempo hayan ocurrido en la vida de este hombre, trascendentales además para la historia del país. y se saldará una deuda con la historia cubana desde el cine.

“También convocaron a Silvio Rodríguez para pedirle su emblemático tema de El Mayor, y me parece muy acertada esa decisión”.