Jacques Trudeau: Seguiré volviendo a Cuba
Foto: Claudio Sotolongo
 

Jacques Trudeau se ha vuelto parte del Titim gracias a las continuas visitas que ha hecho a Cuba, y en particular a Matanzas, desde sus responsabilidades como Secretario General de la UNIMA. Está al concluir su mandato en ese cargo, pero ha regresado no solo para ser parte de la reunión de Festivales Internacionales de Títeres de las Américas, sino para recibir, además, el afecto de quienes le aprecian en este punto del mapa titiritero.

Cada vez que regreso me doy cuenta del aspecto único que tiene Cuba, pues aquí no se trata solo del arte del títere, sino también de todo lo que le rodea.“Esta es una Isla increíble, y la verdad es que nunca había pensado que aquí pudiera haber tanta actividad titiritera. Vine primero al Festival de Camagüey, hace como diez años, y ya conocía a Rubén y Zenén desde el Festival Mundial de la Marioneta que se celebra en Charleville-Mézières. En aquel momento estaba en la UNIMA como Presidente de la Comisión de América del Norte, y uno de mis grandes deseos era que Cuba se uniera nuevamente. Eso sucedió, y cada vez que regreso me doy cuenta del aspecto único que tiene Cuba, pues aquí no se trata solo del arte del títere, sino también de todo lo que le rodea, como la presencia de estudiosos y teatrólogos que en Québec, en mi país, no existen; o la publicación de libros sobre el tema. Ustedes tienen una riqueza y un orgullo que se ve en el trabajo de esas compañías —la de Rubén Darío Salazar y René Fernández—, pero también en otras zonas del país, como pude apreciar en la puesta de Andante, que me gustó mucho. En Cuba coexisten ahora mismo dos ideas: la de guardar las tradiciones particulares y abrirse al mundo.


Jacques Trudeau, presidente UNIMA
 

Tu mandato como Secretario de UNIMA te permitió tender un puente de diálogo con sus titiriteros. ¿Qué has encontrado aquí como valor seguro? ¿Qué deberíamos desarrollar más?
Como presidente de la Comisión de Patrimonio en UNIMA estoy muy preocupado por el tema de las tradiciones, y veo que muchos países tienen problemas con esto. Aquí eso está más atendido que en otras naciones. Están prestando atención a ese asunto tan grave, más que en otros lugares. En cuanto a lo de abrirse al mundo, ustedes están viviendo ahora un momento muy especial, por el nuevo diálogo con EE.UU., lo cual me hace sentir un poco de miedo, dado el peligro de que puedan ser absorbidos por esa otra clase de cultura, pero creo que no será así por la gran fuerza de la identidad que los cubanos defienden.

En Cuba coexisten ahora mismo dos ideas: la de guardar las tradiciones particulares y abrirse al mundo.Ya estoy cumpliendo mis tres mandatos en la UNIMA y terminaré mis responsabilidades en mayo, cuando se celebre el próximo congreso. Acabo de volver de China y de la India, y he encontrado esa misma preocupación que te comentaba acerca de las tradiciones. El mundo moderno, en esos países donde están los orígenes del arte del títere, ha impuesto un cambio tan fuerte que las familias titiriteras ya casi no existen. Ellos mismos no saben cómo adaptarse a esas condiciones y lograr que no se pierda algo que se ha transmitido de generación en generación, si es que tiene que hacer videojuegos con las figuras del wayang tradicional o qué soluciones inventarse para atraer a los jóvenes. Ese trabajo va a seguir aunque yo no esté. Me alegra ver, al mismo tiempo, que hay muchos jóvenes en otros sitios atraídos por esta expresión, y que van surgiendo nuevas escuelas donde pueden acudir a desarrollar su talento.

El mundo moderno, en esos países donde están los orígenes del arte del títere, ha impuesto un cambio tan fuerte que las familias titiriteras ya casi no existen.En mi país los funcionarios me dicen que los mejores proyectos culturales que reciben son de titiriteros, no tanto de teatro de actores o danza. Y es que el titiritero está siempre atento, dispuesto a aprender y a tomar elementos nuevos para su creación. El teatro de títeres para adultos se ha ido haciendo más, y ya la gente no piensa solo en esta expresión como algo destinado a los niños. Hay grandes directores interesados en esta forma, y están convocando a diseñadores, músicos para crear nuevas propuestas. Eso es muy alentador. Espero que todo esto siga desarrollándose.

Espero que tus nuevos proyectos, cuando se produzca la renovación de tu cargo en UNIMA, no te aleje de nosotros.
Creo que sí, que voy a continuar viniendo. Tengo muchos amigos aquí y Cuba ya es una pasión en mi vida. Quiero seguir sabiendo cómo se desarrolla el arte del títere en este país. Tienen muy buenos artistas y sé que nada de esto va a detenerse. Quiero volver para seguir siendo parte de ustedes.