Isaac Nicola, un universo entre seis cuerdas

Cuando en 1957 Isaac Nicola se presentó por última vez en concierto, su impronta en la Escuela Cubana de Guitarra aún estaba por recorrer –o pulsar– más de un capítulo. Dedicado por completo a la enseñanza del instrumento en la Isla, su acendrada vocación pedagógica encontró permanentes asideros en varias generaciones de músicos. Desde esos universos sonoros perpetuó un legado que, en el centenario de su natalicio, nos regresa a ese cosmos creativo, indeleble, cardinal, que Nicola develó, sin imposturas, entre cuerdas.