Instrumentos antiguos asaltarán La Habana
Fotos: Néstor Martí. Tomadas de Habana Radio
 

Se acercan los días en que la capital cubana acogerá nuevamente el Festival de Música Antigua Esteban Salas, fruto de la gestión del patrimonio sonoro que desde el año 1994 lidera el Conjunto de Música Antigua Ars Longa. De esta 11 edición asombra no solo el extenso programa —concentrado en presentaciones del 12 al 21 de febrero— sino también la variedad de periodos e instrumentos que serán interpretados. A su vez, resalta la intención de cautivar nuevos públicos, más allá de las salas de concierto.

En reciente conferencia de prensa, la soprano Teresa Paz —quien dirige desde su fundación Ars Longa y el Festival, junto al guitarrista Aland López— se refirió a la emoción con la cual esperan el Pasacalle desde el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, por la calle Obispo, hasta el Parque Central, el 15 de febrero en la tarde. “Participarán los artistas invitados al evento y culminaremos con el concierto Il Gardellino de Antonio Vivaldi. Nuestro propósito es acercarnos a la cultura popular con el ánimo de contribuir al rescate de tradiciones”, expresó Paz que además invitó a seguir de cerca las acciones concebidas en otros espacios como la Fábrica de Arte Cubano y el Estudio-Galería La Marca, ubicado en La Habana Vieja.

La inauguración de la cita internacional, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, estará a cargo de los integrantes de Ars Longa, quienes mostrarán un acercamiento a la riqueza sonora y expresiva de los villancicos del siglo XVII, particularmente a una selección de las obras de Gaspar Fernández y Juan Gutiérrez de Padilla, maestros de capilla de la Catedral de Puebla de los Ángeles.  

Asimismo, destaca en esta ocasión la presencia de artistas extranjeros interesados en la música latinoamericana y en la influencia de compositores europeos en el continente. Tal es el caso de Ensemble Meridionalis, que llega desde EE.UU. para acercarse a la polifonía de centurias pasadas en Guatemala y Colombia.

La mirada de la música contemporánea a la antigua también será nota distintiva dentro del programa. Las mil y dos noches es el título del concierto que propone el prestigioso compositor cubano Guido López Gavilán donde, entre otras sorpresas, revisitará a Vivaldi y a Johann Sebastián Bach. Por su parte, el joven y talentoso cellista Alejandro Martínez dirigirá Trasmutaciones, con obras compuestas en los siglos XX y XXI, basadas en el universo sonoro de la Edad Media y el Renacimiento.

Teresa Paz destacó el empeño por mirar a la música antigua desde otras perspectivas, “para que no sea considerada como un fenómeno enquistado sino como un movimiento que puede crecer a tono con las tendencias más actuales”. En otro momento de su intervención ante la prensa comentó la satisfacción que siente porque “las diferencias entre una música y otra no se vean como límites sino como posibilidades creativas”. 

En ocasión del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes se interpretarán —en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís el sábado 20— partituras de Agostino Steffani, Giovanni Bononcini, Georg Friedrich Händel y Francesco Bartolomeo Conti. También en el encuentro teórico, que contará con ponencias de recientes investigaciones musicológicas, se rendirá tributo al autor de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, con la conferencia de Giorgio Monari, de la Universidad de Roma La Sapaneca.

Al enjundioso legado hispano en la producción organística, conservada en los archivos cubanos, también se le concede especial atención en esta 11 edición. La creación de compositores españoles como Francisco Vila y José Lidón se mezclarán en la Antigua Iglesia de San Francisco de Paula con las obras de autores cubanos y peninsulares radicados en Cuba.

La directora del Festival hizo énfasis en los talleres de carácter especializado, los cuales buscan una formación más completa de los alumnos que ya estudian algunos de los instrumentos de música antigua. De tal manera, a partir del sábado 13 de febrero, sesionarán estos intercambios académicos en las Aulas de ensayo del Conjunto Ars Longa en el edificio Santo Domingo, donde tiene su sede. Dedicados a instrumentistas, integrantes de agrupaciones corales y estudiantes de la Orquesta Barroca de la Escuela Nacional de Música, los encuentros serán impartidos por catedráticos procedentes de Inglaterra, Italia, Colombia, Alemania, Austria, EE.UU. y Guatemala.

A esta iniciativa —que se extenderá hasta el domingo 21— se suma el espacio de la Iglesia de San Francisco de Paula, donde se impartirán los talleres relacionados con el patrimonio e interpretación del repertorio organístico.

La interacción formativa que tiene lugar durante el evento entre los reconocidos invitados y los jóvenes intérpretes fue señalada por Teresa Paz como uno de los aspectos que singulariza la cita: “Ellos no llegan solo para mostrar su virtuosismo sino también para compartir técnicas y nuevas tendencias”, aseguró.

Consecuente con su vocación comunitaria, Ars Longa desarrollará durante el Festival una acción dirigida a los niños y adultos mayores que cada día asisten a los espacios de atención especializados del otrora Convento de Belén, en el Centro histórico habanero.

Precisamente, en el diálogo con los periodistas, la directora y soprano hizo hincapié en la labor que durante más de 20 años la agrupación ha llevado a cabo con diferentes públicos, en el ámbito académico y comunitario, con el fin de facilitar el acceso y la comprensión del tipo de música que conforma su repertorio.

La artista, que quedó flechada por estos ritmos desde que estudiaba Dirección Coral en el Instituto Superior de Arte, ha volcado su pasión al fortalecimiento de este movimiento en nuestro país. Junto al guitarrista Aland López, compañero de vida y creación, Paz ha conformado una familia de amantes de la tradición sonora. La construcción de instrumentos antiguos, la interpretación históricamente informada y la extensión de esta faena en el espacio público, ubican a la agrupación que lidera en un peldaño meritorio dentro de la producción sonora nacional.

En cuanto al Festival Esteban Salas, se presenta una vez más en este 2016 para regalarnos las melodías exóticas de órganos, clavecines, laúdes, flautas dulces, violas de gamba, oboes, guitarras barrocas… Una oportunidad para viajar al pasado a través de la música, acompañados por seres alados que con sus manos y voces enaltecen el patrimonio sonoro del mundo. De acuerdo con Teresa Paz, “ningún esfuerzo es suficiente para rescatar la memoria, ofrecer la posibilidad de alimentar el alma y el espíritu con creaciones de calidad, en una época de constantes transformaciones y mediaciones tecnológicas”.