Huésped de una isla sin dueño

Welcome: lugar imaginado, pero no otorgado; sitio que se desprende de lo añorado, de lo sublime; espacio que abarca el beso profundo, ese que baila al compás de las notas de Aldo López-Gavilán. Bienvenidos sean todos a esta Isla de palmeras de leche, a este teatro restaurado y al III Festival Habanarte.

El pasado 8 de septiembre tuvo lugar en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, el estreno de Welcome, coreografía de la talentosa española y también cubana Susana Pous para la agrupación DanzAbierta. La pieza fue   escogida para el debut del III Festival Habanarte, evento que se extendería  hasta el domingo 18.


Fotos: Kike


Dentro del repertorio de Susana Pous, para la compañía DanzAbierta, se han podido observar títulos como Malson, Trade Wins y Showroom, piezas que han plasmado la creatividad de esta coreógrafa y han recorrido por la danza cubana de estos tiempos, además de obtener numerosos galardones. A este repertorio vino a sumarse Welcome que estuvo acompañada de la exposición fotográfica de la artista hispano-boliviana Pilar Rubí. La muestra no solo presentó la obra danzaria sino que narró a través de imágenes el  proceso de creación de la misma.


 

La coreógrafa en sus últimas obras ha apelado al uso de la “escenografía      giratoria”, logrando que objetos como palmeras, mampara-cristal o un sol se muevan al unísono con los bailarines en Welcome, cuerpos que cobran vida y desempeñan un rol en la obra. Una escenografía sintomática que percibe la energía, el sudor y los golpes de sus compañeros. Es un reto compartir escenario con este conjunto de decorados tan complejo, así como es un desafío bailar danza contemporánea en zapatos de tacón, un detalle característico de las bailarinas de DanzAbierta, quienes en esta ocasión, se contuvieron y desprendieron todo su virtuosismo sin dejarse caer en la inexactitud: cargadas, saltos volados, deslizamiento fueron realizados con toda precisión.


 

Las obras de Susana Pous están marcadas por la confabulación de todos los elementos en escena, de ahí el titular de danza contaminada. Para esta ocasión la Pous se contagió con el trabajo de la artista de la plástica Mabel Poblet, el músico Aldo López-Gavilán y la diseñadora Celia de Ledón, quienes se unieron para compartir un mismo mundo inexacto desde otros espacios. El diseño de luces estuvo a cargo del asesor artístico y director técnico Guido Gali, quien a través de su ingenio favoreció un escenario propicio para adentrase en esa “isla sin límites” que señala Noel Bonilla-Chongo en el programa de mano.


 

Welcome invita a enajenarse y construir en una hora la isla deseada de cada cual, es una obra que juega con la subjetividad y la relación espectador-intérprete. Edifica un espacio en el que los besos son eternos, las caricias dañan y el Mozambique se baile de conjunto a un enarbolado “welcome, welcome!!!”. Una isla que se despierta al escuchar las notas de Bonito y Sabroso del gran Benny Moré, ese suelo que envidia las apariencias y por encima de todo se pone al frente para recibir a sus invitados.

Se cierran los caminos y se rompe el cuadro ilusorio, solo queda resignarse y creer que cada uno es su propia isla y depende de cada cual habitarla o no.