Haití y República Dominicana: fotografía contemporánea desde la Casa

Pares y Nones. Fotografía contemporánea de Haití y República Dominicana hace una evidente alusión desde el arte hacia las confluencias entre las dos naciones que habitan el mismo espacio de una isla y que vuelven aún más atractiva la producción artística de esa zona, no geográfica, sino cultural, que es el Caribe.  

Se trata de un acercamiento inédito en la investigación artística de estas naciones y que además cuestiona la capacidad analítica de un sistema de valores cimentado en esas sociedades, e incorpora a los artistas de la diáspora. Es así que en la Galería Latinoamericana de la Casa de las Américas podrá disfrutarse de diferentes géneros, técnicas y tendencias que van desde el reportaje gráfico hasta el arte contemporáneo, del clásico 35mm a lo digital, de la luz natural a la infrarroja, revelando así que la fotografía en el Caribe es una de los tradiciones visuales más técnicamente desarrolladas.

Con curaduría de la investigadora dominicana residente en Alemania Alanna Lockwar, la muestra reúne imágenes de Elia Alba, Carlos Acero, Vinicio Almonte, Ricardo Briones, Olivier Flambert, Miguel Gómez, Adler Guerrier, Carl Juste, Fonso Khouri, Abraham Khouri, Roxane Ledan, Daniel Morel, Darío Oleaga, Marc Steed y Roberto Stephenson. Cada uno de estos 15 artistas intenta demostrar con sus obras la unidad, dispar a la vez, entre las realidades de Haití y República Dominicana. El espectador, tal vez, caiga ante la ilusión de pensar un escenario en Santo Domingo cuando se trate de uno en Puerto Príncipe, o viceversa.

Además, el propio día 15, a las 4:00 pm, en la sala Manuel Galich, el Café Arteamérica reserva un encuentro con Alana, donde se debatirán cuestiones puntuales sobre la intencionalidad curatorial de la muestra y se situarán algunos ejes que definen la fotografía contemporánea en el Caribe y particularmente en estas dos naciones que conviven en La española y que según Alana, poseen una vida excepcional en “la isla-serpiente que devora su propia cola: que debe ser dos para ser una”.

Alana Lockwar ha visitado la casa en otras oportunidades, invitada por el Centro de Estudios del Caribe y ahora pretende regalar esta curaduría como continuidad de sus inquietudes estético-artísticas en la región y que son, a la vez, una incitación a hurgar mucho más en el paraíso insaciable que guarda aún el Caribe nuestro. La exposición estará abierta al público hasta el 15 de julio de 2016.