Guantánamo y el absurdo

El campo de detención y torturas que el gobierno de EE.UU. mantiene en la ilegalmente ocupada Base Naval de Guantánamo y que el propio Barack Obama se ha quejado de que “es costoso, es innecesario”, es mucho más. Es el símbolo del delirio imperial llevado hasta el absurdo.

Una muestra de ello lo es Mustafa Al-Aziz, uno de los más de 100 prisioneros que aún permanecen allí. Fue secuestrado a los 24 años en Afganistán y ha estado tras las rejas durante 13 abriles porque, según documentos del Pentágono, su nombre es similar al de un entrenador de Al-Qaeda.