Final y comienzo de una Feria


Palabras de clausura XXVI FIL, 2017, La Habana

Cro. Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura

Cro. Fernando Rojas Gutiérrez, Viceministro de Cultura

Queridos compañeras y compañeros Premios Nacionales que nos honran con su presencia

Escritores, editores, diseñadores, promotores, trabajadores todos del sistema del libro en Cuba.

Estimados visitantes:

Quisiera, en nombre del Comité Organizador de la Feria Internacional del Libro de La Habana, transmitirles a todos nuestra alegría por haber compartido juntos estas edificantes jornadas de trabajo.

El empeño por hacerle lo más agradable y productiva posible la estancia a todos los visitantes que vinieron a La Cabaña o a las múltiples subsedes en el Vedado, ha sido, una vez más, nuestra principal motivación en estos días memorables del libro, de la literatura y de la cultura en general.


Fotos: Kike


Será imposible agradecer a tantos actores que han animado y hecho posible la Feria en esta etapa. Entre ellos, saludamos a: escritores, editores, diseñadores, promotores, impresores, trabajadores de la sede o de las subsedes, los organismos de la capital, los visitantes extranjeros y la activa presencia de todas las regiones del país.

El enorme esfuerzo que realiza nuestro Estado para que cada año podamos sostener este evento con la presencia de miles de títulos y millones de ejemplares, aun cuando pueda faltar, para la expectativa del lector especializado, una mayor variedad, se revierte en la satisfacción que podamos dar a los visitantes del recinto ferial.

Repetir que el precio de venta de cada libro que la Gran Librería y los stands cubanos ponen a disposición del público es de unos nueve pesos y cuarenta centavos en moneda nacional, como promedio, no es ocioso.

Una política cultural que tiene como centro al lector, al ser humano, hace posible sostener un evento de esta magnitud con una oferta que tiende a mejorar, a pesar de las múltiples limitaciones económicas que hoy tenemos en Cuba, agravadas por la continuidad de un bloqueo despiadado y cruel, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que dura más de medio siglo.


 

En estos días, las editoriales cubanas han puesto a disposición del público más de 1 400 títulos y unos 4 millones de ejemplares. De ellos, unos 648 títulos y 2 500 000 ejemplares son novedades. Al iniciar el evento, se habían producido 110 títulos y 500 000 ejemplares más que al inicio del evento del pasado año.

Destacan en esta XXVI edición, las actividades realizadas en homenaje al líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

El programa de homenaje al Dr. Armando Hart, con una variada gama de actividades, ha sido un merecido tributo al intelectual y revolucionario que ha consagrado su existencia a las causas más nobles que pueden inspirar a un ser humano.

Canadá, País Invitado de Honor, nos ha deleitado a todos con su cultura en general, y especialmente con sus editoriales, escritores, sus músicos y su cine.

En la participación de 536 representantes de 46 países, destaca la presencia de 232 expositores, 173 escritores, 48 editores, 8 artistas y 75 funcionarios.

Más de 1 100 acciones literarias enriquecieron el evento: Se desarrollaron 11 conferencias, 28 paneles, 106 espacios de lectura de poesía, 32 premiaciones y homenajes, 7 proyectos audiovisuales y más de 900 presentaciones de libros y revistas.

En el recinto ferial de La Cabaña y las subsedes del Vedado, estimando los resultados de hoy domingo antes de cerrar, se han vendido en estos diez días de feria 301 500 ejemplares; 111 540 más que en la misma etapa del evento anterior. Ello significa un importe de 3 181 293,00 CUP; 1 416 670,00 CUP más que en 2016.

También estimada, la asistencia de público ha sido de 415 599 visitantes, superior en  25 000 a igual etapa del año anterior.

Las cifras aquí mencionadas, aun cuando expresen un crecimiento en los indicadores citados relativos al año anterior, no deben interpretarse como que hayamos logrado una satisfacción plena de las aspiraciones y necesidades del público lector y la familia que viene a cada espacio ferial.


 

La Gran Librería ha contribuido a beneficiar la gestión del lector en su constante batalla por encontrar el libro que busca. Si bien esto es cierto, el período subsiguiente debe servirnos para encontrar nuevos acercamientos a lo que todos aspiramos.

No se puede desconocer que podemos y debemos lograr una oferta más variada y balanceada de libros, la que debe combinar la buena novedad con las reimpresiones y reediciones que el público espera. Ello será una enorme contribución al objetivo de acabar con la presencia en el evento de determinados contenidos que nada le aportan al sentido con que se concibió. 

Debemos trabajar para lograr cada vez, una ubicación espacial más adecuada de los expositores, de mejor accesibilidad al público que abarrota el recinto ferial.

Haber retomado el espacio de trova y poesía en el Patio de los Laureles, expresiones culturales tan cercanas a la Feria del libro, con participación de destacados artistas y creadores le agregan un sello muy especial a estos días de sano esparcimiento de la familia cubana y de nuestros invitados.

La medida tomada por el Comité Organizador de no aceptar el expendio de bebidas alcohólicas durante el evento, contribuyó a la tranquilidad ciudadana y a no mezclar actividades, a todas luces, poco o nada compatibles.

Queridos trabajadores del libro, cubanos o visitantes, más allá del esfuerzo que cada uno desplegó para hacer feliz la estancia de cada niño, joven o adulto que participó en estos días de fiesta de la cultura cubana, no podemos olvidar cuánto hace Cuba, a pesar de la crisis económica que vive el mundo, para brindar cada año esta alegría a nuestro pueblo que tanto lo merece.

Los días que aquí hemos vivido y que hoy concluimos, solo son el comienzo de este evento, el que viajará por otras 15 sedes a lo largo del país, hasta su clausura el 16 de abril.

Podemos y debemos continuar perfeccionando la calidad de nuestras ferias como el evento cultural más masivo que cada año recorre el territorio nacional; lo que nunca podremos olvidar es que algo de tal alcance y magnitud, solo es posible en un país con un sistema social como el nuestro, donde la cultura está en función del ser humano y su desarrollo.

Al dejar clausurada la primera etapa de la XXVI Feria Internacional del Libro, hacemos patente nuestro homenaje eterno a su fundador, creador e inspirador, al Comandante en Jefe Fidel.

Muchas gracias.