Fiesta de la lectura en las escuelas cubanas…

Esta semana me han hecho muy feliz padres y niños. Mi libro Tienda de mascotas, les ha servido para llevar a la fiesta de la lectura en la escuela. Agradezco a la Editorial Oriente y las ilustraciones de Mónica García, que ya hizo Cuentos de Tigre, la primera parte; y ahora, Tienda de mascotas, la segunda. Es pura vanidad, pero ser útil me llena de placer, y estoy seguro que no es el libro más grande del mundo.  


Yunier Riquenes. Foto: Internet

 

La fiesta de la lectura les da a los niños y niñas el distintivo de Ya sé leer. Y recuerdo ahora aquellos años de mi infancia, cuando mi madre, maestra, me enseñó a leer. Estos niños y niñas comienzan el recorrido, se acercarán a libros impresos y digitales, o a la inversa. Los padres buscan libros que pueden ser atractivos para su edad, y reservan otros como Oros viejos, El cochero azul, Diario de Ana Frank, El Principito, y Pinocho, para cuando lean con más facilidad.

En la feria de Holguín me encontré con una señora que compró 17 ejemplares de Tiendas de mascotas para la fiesta de la lectura, y a mi regreso a Santiago, me encuentro a una niña que llevó su ejemplar a la escuela y otros han venido por él a la sede de Claustrofobias.

He firmado los libros. Los padres aseguran que los hijos se pondrán muy felices, “un libro y hasta firmado por el escritor”. Eso no me lo creo tanto, pero sé que la emoción de los pequeños será muy grande. Y les pongo: “Este gato negro, Tigre, ya sabe leer, y saltará directamente a tu corazón”. Puede ser muy cursi, pero los niños y niñas ríen con Tigre.

Recuerdo mis primeros libros, mis primeras lecturas, los días en que comencé a leer en El Granizo, escondido debajo de los muebles, recordando que la fiesta de la lectura puede ser el punto de partida para tantas páginas. Y agradezco la felicidad que me trae este nuevo libro y esa fiesta de la lectura en las escuelas cubanas, cuando le cuelgan a cada niño el distintivo de Ya sé leer.