Fiesta cienfueguera por Irán Millán

Conocí a Irán Millán hace más de 20 años y siempre supe que un día leería la noticia que ahora me ha tocado escribir. Estudié y trabajé en Cienfuegos por casi 10 años y siempre tuve en él a un gran aliado, esa persona sensible pero intransigente con la chapucería que me ayudaba a superar los mayores obstáculos. Nunca lo molesté para problemas pequeños ni escaramuzas, sino que lo preservaba siempre para aquellos entuertos que nadie más podía deshacer. Y resulta que ahora veo que le han concedido el Premio Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba.


Si todo el mundo quiere hoy visitar Cienfuegos, es gracias a Irán Millán y a su monumental
obra de restauración y visibilización.
Foto: Cubarte
 

Según se consigna en el acta del jurado, integrado por los doctores Eusebio Leal, José Linares Ferrera, Daniel Taboada Espiniella, Isabel Rigol Savio y Jesús Gómez Cairo, se le premia por “la labor multifacética del premiado en los campos de la museografía, la restauración de bienes inmuebles, la investigación, la docencia y su protagónico desempeño en la gestión del patrimonio cultural de la provincia de Cienfuegos”. Y agrega que el laureado participó desde muy joven “en la implementación de los museos municipales en la provincia de Cienfuegos, así como en los procesos de identificación, inventario  y delimitación de los centros históricos y la preparación de los expedientes de nominación de los Monumentos Nacionales y Locales de la provincia”.

Muchas de estas labores, que se remontan a fechas anteriores a las de mi relación laboral con el homenajeado, explican de algún modo la cara que ponía el funcionario o la funcionaria insensibles, cuando yo le decía que  contaba con el apoyo de Irán para tal o más cual proyecto. Yo era el presidente de la Asociación Hermanos Saíz y en aquel contexto poca gente entendía por qué Irán nos tomaba en serio, en cambio él comprendía perfectamente la importancia de aquella pandilla de jóvenes que peleaba por el bien de otros, tal como hacía él desde la dirección provincial de Patrimonio, ya que entonces no existía la Oficina del Conservador.

A renglón seguido de lo que ya cité, el prestigioso jurado agrega que “El arquitecto [Irán] ha sido proyectista general de la gran  mayoría de los proyectos de restauración y rehabilitación del patrimonio construido de la provincia, donde se destacan el Mesón  Palatino, el Museo Provincial de Cienfuegos, Galería de Reproducciones de Arte Universal, Casino Español, Teatro Tomás Terry,  Cementerio de Reina, Museo Histórico Naval, Castillo de Jagua y el Palacio Ferrer. Fue director fundador de la Oficina de Monumentos y Centros Históricos de la provincia y luego de la Oficina del Conservador de la ciudad de Cienfuegos hasta nuestros días. Su aporte fue fundamental  en la elaboración de los expedientes del centro histórico de Cienfuegos para su declaratoria como Monumento Nacional en 1995 y de Patrimonio Mundial en el 2005”.

Es por ese denuedo y esa paciencia para formar, dirigir y, lo que es más difícil, mantener a su lado especialistas de muy alto nivel, fue que la UNESCO catalogó a Cienfuegos, el 15 de julio de 2005, como “el primer y excepcional ejemplo de un conjunto arquitectónico representativo de las nuevas ideas de modernidad, higiene y orden, en el planeamiento urbano desarrollado en América Latina del siglo XIX”.


Con Eusebio Leal. Foto: Habanaradio
 

Otra cosa que me alegra es que el Jurado esté presidido por Eusebio Leal, persona fundamental en la formación del premiado y modelo en el cual se ha inspirado toda su ejecutoria; signada, como en el caso de Leal, por el ejemplo personal y el compromiso cotidiano con la obra a realizar. Hay que agregar que todo esto lo ha hecho Irán con personalidad propia, labrando piedra sobre piedra un prestigio que reverencian hoy tanto los artistas y las autoridad de su terruño y del país como el pueblo cienfueguero, que lo sabe restaurador no solo de los edificios, sino también de los sueños y la memoria de una ciudad que recibirá este premio como suyo, casi a las puertas de su bicentenario, a celebrarse en 2019.

Hay que ver la cantidad de turistas, extranjeros y nacionales, que visita cada día la ciudad de Cienfuegos y hay que decir que si hoy todo el mundo quiere visitar esa hermosa ciudad del sur de Cuba es, en buena y justa medida, gracias al empuje de Irán y a su monumental obra de restauración y visibilización. Parafraseando al septeto de sones Los Naranjos, agrupación cienfueguera a la que la Oficina del Conservador de Cienfuegos le acaba de consagrar su primera producción audiovisual, me despediré diciendo que, por fortuna y por obra y gracias de las instituciones correspondientes, Cienfuegos tiene ya su Premio Nacional de Patrimonio Cultural. Felicidades Irán.