Fidel cambió el mundo

Fidel cambió el mundo, en contra del imperio más poderoso de la historia. Especialmente en América Latina, África, el Tercer Mundo en general, contribuyó de manera decisiva en las luchas antiimperialistas y anticoloniales. Significa que un mundo mejor es posible desde el humanismo, la solidaridad, la ética y la justicia.

Fidel amaneció cada día de su vida pensando en cómo mejorar la vida de los humildes. Para ello rompió dogmas, derrotó las agresiones imperialistas y desarrolló la educación, la salud, la cultura, la ciencia y el deporte al alcance de los olvidados, los excluidos. Ese es su legado, el servicio a los demás.

Fidel puso en el centro de su trabajo la lucha por la justicia social, dotar a cada cubano de la salud y la cultura para ser un hombre libre, y alcanzó resultados no logrados en ningún otro país del Tercer Mundo y al nivel de los países más desarrollados.

Fidel deja su ejemplo de rebeldía ante la injusticia y su insaciable vocación por el conocimiento, su servicio a los más humildes. Su lucha victoriosa frente al imperialismo será recordada hasta el fin de los tiempos.

La noticia de su fallecimiento ha traído a Cuba una reacción de dolor, de tristeza, de respeto; la ciudad, normalmente bulliciosa, está silenciosa. Ha brotado el amor de un pueblo que lo hizo suyo.