"Existe una deuda de gratitud de los cubanos con la República Mexicana”

El narrador, periodista, ensayista y guionista cinematográfico Leonardo Padura, recibió esta semana el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).  El título, que fue entregado por Enrique Graue, Rector de la prestigiosa institución, agasajó también a otros diez escritores mexicanos y extranjeros. 


Leonardo Padura con Allan Woods, en la Casa Museo León Trotsky, Coyoacán, Ciudad México.
Foto: marxist.com
 

Nacido en La Habana en 1955,  Padura alcanza reconocimiento internacional con la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde: Pasado perfecto, Vientos de cuaresma, Máscaras, Paisaje de otoño y La neblina del ayer; traducidas a varios idiomas y ganadoras de los concursos Café Gijón, 1995 y Dashiell Hammett, 1997, 1998 y 2005.

Además de esta conocida saga, Padura ha publicado, entre otros títulos, La novela de mi vida, libro que, según el propio autor, indaga en la vida y obra del poeta José María Heredia “desde una visión integral que no puede ser ignorada” y El hombre que amaba a los perros, reconstrucción de las vidas de León Trotsky y Ramón Mercader. Ambos libros resultaron ganadores del más alto reconocimiento que concede la crítica literaria en Cuba. Por la calidad y el alcance de su obra entre los lectores y la crítica, Padura fue reconocido, en el año 2012, con el Premio Nacional de Literatura de Cuba. Entre los reconocimientos internacionales recibidos por el periodista y novelista, se destaca especialmente el Premio Princesa de Asturias, que le fue conferido en 2015.

Refiriéndose a la importancia que para él significa el reconocimiento otorgado por la UNAM, Padura declaró al diario mexicano Siempre que “Existe una deuda de gratitud de los cubanos con la República Mexicana; desde el siglo XIX, México ha sido un país solidario con Cuba, un país de acogida, tal es el caso de José María Heredia, el primer cubano que tuvo conciencia de su cubanía, la cual expresó a través de su obra poética”.

Entre las actividades que el destacado escritor desarrolló durante su reciente estancia en México, se encuentra la presentación de su novela El hombre que amaba los perros, en la casa donde residiera el revolucionario y teórico ruso, sita en Coyoacán, Ciudad México y hoy convertida en la Casa Museo León Trotsky. A propósito de la coincidencia de estos actos con el Centenario de la Revolución de Octubre, el autor laureado declaró al diario La Jornada que “en un mundo cada vez más desigual, donde se han roto todos los códigos éticos, pensar en los vientos heroicos de la Revolución de Octubre, en San Petersburgo, nos hace pensar hasta qué punto es necesario recuperar esa utopía”.