Omar Valiño: "No es cierto que el teatro político ha desaparecido"

Cuando restan apenas 72 horas para que suba el telón del 17 Festival Internacional de Teatro de La Habana, conversamos brevemente con su Omar Valiño Cedré, crítico teatral, director de la Casa Editorial Tablas-Alarcos y responsable máximo de la curaduría del evento.

¿Cuáles fueron las pautas principales para la curaduría de este festival, tanto en la muestra nacional como en la internacional?

Una muestra internacional de calidad, necesariamente pequeña, que acercara al público cubano a experiencias diversas, en varios órdenes, pero atravesadas por el eje del evento: Teatro-Sociedad-Resistencia. O lo que es lo mismo, un teatro que, sin negarse a transformaciones vitales, resiste como arte ante todo tipo de avatares de un cambio de época. Y que resiste también como práctica política de las demandas más profundas de la sociedad. Lo mismo vale para la muestra cubana, solo que esta fue necesariamente grande.

foto de Omar Valiño
“El teatro es ágora donde se encuentran actores y espectadores para examinar vidas y circunstancias”.
Foto: uneac.cu
 

¿Cómo evalúas en los últimos años el vínculo entre el teatro y lo político?

El teatro, desde tiempos remotos, es ágora donde se encuentran actores y espectadores para examinar vidas y circunstancias de cualquier momento de la historia, y proyectar luces y sombras de lo humano sobre la platea. Por eso es incómodo, arenoso, crítico.

No es cierto que el teatro político ha desaparecido, sólo quizás viejas formas del mismo así etiquetadas. En su renuevo, el teatro político no aparece bajo una única forma o estética. Solo no lo ven, como he dicho otras veces, quienes no asisten al teatro.

Desde tu visión personal recomienda cinco puestas que tributen directamente al eje del festival: Teatro-Sociedad-Resistencia.

Son más de 5, muchas, casi todas. Abra la programación en su momento y entre al teatro.