El Teatro Lírico Nacional de Cuba celebra su aniversario 55

El Teatro Lírico Nacional de Cuba, celebra su aniversario 55 con varias puestas en escena desde el pasado 11 de septiembre; por lo que la web hasta su sede, en la Calle Zulueta entre Ánimas y Neptuno, del municipio capitalino de La Habana Vieja llegó; y bajo la dirección artística de Daniel Noriega, encontró el arte lírico cubano con 55 años de experiencia y un proyecto en acción.


El Teatro Lírico Nacional de Cuba, celebra su aniversario 55 con varias puestas en escena.
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¿Qué acciones tiene prevista el Teatro Lírico Nacional de Cuba para celebrar su aniversario 55?

El año 55 de fundado el Teatro Lírico Nacional de Cuba, será celebrado durante todo el presente y parte del próximoaño, con conciertos y funciones. En el mes de noviembre tenemos la puesta en escena de Cecilia Valdés, emblemática zarzuela cubana, muy difícil del punto musical y vocal; y para fines de año una nueva puesta en escena de La Traviata de Verdi, que hace algunos años que no se muestra.

¿Quiénes integran el Teatro Lírico Nacional de Cuba?

El Teatro Lírico Nacional de Cuba está compuesto por figuras de todas las generaciones, pues trabaja con la ópera y siempre son útiles todos los grupos etariosen el montaje de una obra; por ejemplo la soprano Gladys Puig, que es fundadora del Teatro Lírico Nacional de Cuba, recientemente actuó en la puesta en escena Alcina de Handel, repuesta en el Gran Teatro de la Habana; aunque los estudiantes de la Academia de Canto del Teatro Lírico Nacional son la fuente principal de la cual se nutre el Teatro Lírico Nacional de Cuba, no obstante muchos de los profesores son cantantes activos de la compañía y los graduados del Instituto Superior de Arte.

¿Qué papel le otorga a la Banda Nacional de Conciertos, que en vivo acompañan al Teatro Lírico Nacional de Cuba?

Igor Ernesto Concuera Cáceres, director de la Banda Nacional de Conciertos presenta madurez para el trabajo de acompañamiento, porque el solista está interpretando un personaje cuando canta, y en ese trabajo de acompañamiento él tiene que conocer que debe hacer el cantante, cómo va a decir la música, para que la orquesta efectivamente haga la par, casi que anticipándose al pensamiento del intérprete de esa música.

¿El Teatro Lírico Nacional de Cuba ha pensado en montajes de óperas, operetas y zarzuelas creadas en el siglo XXI o se prefiere recrear a los clásicos?

La Ópera tiene títulos básico y compositores muy elementales: del canto lírico italiano tenemos a Verdi y a Puccini, y Románticos como Bernini y Rossini, con repertorios que nunca podrán dejar de hacerse, como las áreas de la Siempre libre de La Traviata, La Casta Diva, La Sonámbula, Los Payasos de Leoncavallo, o Vissid'arte de Tosca; del cual el público no puede desistir de ellos; aunque El Teatro Lírico cubano también ha realizado muchas óperas contemporáneas, por ejemplo en el transcurso de esta última temporada, hicimos un estreno mundial de un compositor serbio con el título de La mandrágora  liberata, un divertimento complejo musicalmente, con elementos de Stravinski y  Falla, dificilísima para los cantantes y los músicos, un trabajo enriquecedor para los oídos clásicos, pues incluso los jóvenes están formados con los temas clásicos que le enseñaron sus maestros; por lo que hay que conciliar todos estos elementos, e incluso a los montajes ya habituales debemos incorporarle montajes más modernos.

¿Qué cree que propicie el arte lírico a sus creadores y al público fidelizado?

Existen 7 artes y la ópera se considera el octavo arte o la fusión de todas las artes, porque una escenografía que se utilice para una puesta en escena original, es una obra pictórica, también existe la danza, la actuación y el canto. En el caso de la zarzuela y la opereta, los cantantes además de cantar sus romanzas, tienen que decir parlamentos hablados y en el caso de la zarzuela tienen que tener muchas danzas de carácter dominadas, como las chardas, los valses, además de sabes cómo moverse en el escenario, cómo hablar el repertorio europeo central, la vienesa; por lo que se requieren en primer lugar personas preparadas para asumir los roles, en segundo lugar, personas que sepan entrenar a estos artistas y en tercer lugar personas que sepan fusionar de modo que las puestas sean coherentes, sin caer en el facilismo o en el comercialismo, hay que mantener el concepto y la ética de la lírica.