El show de Mr. Trump

Silvia Ayuso - Filadelfia 27 JUL 2016 - 21:29   CEST

Donald Trump, el republicano que aspira a ser el presidente de Estados Unidos y, como tal, el comandante en jefe y principal responsable de la seguridad del país, alentó este miércoles a Rusia a piratear los correos electrónicos de su rival demócrata, Hillary Clinton. El equipo de la exsecretaria de Estado no tardó en denunciar la insólita propuesta del millonario magnate devenido en político para apuntar a lo que los demócratas consideran una probada incapacidad de Trump para asumir las responsabilidades inherentes a un jefe de Estado de una potencia mundial.

“Rusia, si estás escuchando, espero que podáis encontrar los 30.000 correos electrónicos que están desaparecidos”, dijo el candidato presidencial republicano en rueda de prensa en Doral (Florida). Trump se refería al paquete de emails que Clinton no entregó a las autoridades que investigaron el uso que hizo de un servidor privado para sus correos electrónicos durante su etapa como secretaria de Estado, alegando que contenían información estrictamente personal.

“Creo que [los que logren esos emails] van a ser fuertemente recompensados por nuestra prensa. Veamos si eso sucede”, agregó Trump, quien está basando buena parte de su campaña en acusar a los demócratas, Barack Obama primero y Clinton después, de haber debilitado al país frente a los enemigos internacionales. La Rusia de Vladimir Putin mantiene una relación tensa con el Gobierno de Obama, con el que difiere en cuestiones internacionales clave como la guerra de Siria o la situación de Ucrania.

El uso de un servidor que no guardaba las medidas de seguridad requeridas para el intercambio de correo al más alto nivel diplomático, incluida información altamente clasificada, ha lastrado mucho la carrera de Clinton y Trump ha hecho un amplio uso de este tema para atacar a su rival en noviembre. Las controvertidas palabras del candidato republicano se producen en medio de un nuevo escándalo por la filtración a la plataforma Wikileaks de miles de correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata que revelan la preferencia de la cúpula del partido por la candidatura de Clinton frente a la de Bernie Sanders.

El campo demócrata ha señalado a Rusia como el origen de esta filtración, extremo que Moscú niega.

Durante la larga rueda de prensa, que tuvo lugar cuando en Filadelfia (Pensilvania) los demócratas se encuentran en plena convención para coronar a Clinton como su candidata presidencial, Trump tuvo la oportunidad de matizar unas declaraciones insólitas. Sobre todo viniendo de alguien que aspira a tener la última palabra en materia de seguridad del país, hasta el poder de pulsar el botón que lance una bomba atómica, como recuerdan una y otra vez sus adversarios. No solo no lo hizo, sino que además después reiteró su desafío en las redes sociales.

“Si Rusia u otro país tiene los 30.000 emails de Hillary Clinton, quizás deberían compartirlo con el FBI”, tuiteó el candidato republicano.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/27/estados_unidos/1469635820_949319.html