El reto diario que impone la cultura

En viaje reciente a Camagüey, hace menos de un año, conocimos a la persona que ahora entrevistamos. Nos lo presentaron como un instructor de arte de la nueva hornada que dirigía el Consejo Provincial de Casas de Cultura. Se apreciaba claramente su buen talante y su capacidad para solucionar problemas que se iban presentando, siempre sin contaminar la conversación con el visitante ni perder su mejor sonrisa, que iba y venía de la conversación al problema de turno y viceversa.

Tan notoria resultó su gestión allí, que fue promovido a la presidencia nacional de ese mismo Consejo y ahora trabaja en La Habana, en los altos de La Moderna Poesía, batallando por articular a una mayor escala todo el ejército de instructores de arte y otros especialistas que tenemos en el país e incidir positivamente en la calidad de vida de todos los cubanos a través de potenciar su capacidad para apreciar y disfrutar la cultura en su más amplio espectro.

A 40 años de constituido el Sistema de Casas de Cultura, ¿cuáles son los principales servicios que presta a nuestras comunidades y qué utilidad le reporta a las personas que se integran a él, en calidad de artistas y escritores aficionados?

Estos 40 años han dado como resultado no solo en el orden cuantitativo un acenso en el trabajo que desde las manifestaciones de arte se genera en las instituciones. Más de 300 unidades artísticas con categoría nacional, proyectos comunitarios atendidos desde las propias casas de culturas —que suman ya más de 350—, brigadas artísticas creadas no solo en momentos coyunturales, sino también dando respuesta a la programación, más de 60 agrupaciones infantiles continuadoras de expresiones vivas del PCI, un movimiento de talleres de repentismo infantil que sobre pasa la cifra de 80 y un concurso nacional infanto juvenil “De Donde Crece la Palma” que recrea desde las artes plásticas la figura de José Martí y donde anualmente participan alrededor de 1 millón de niños.

Todo esto nos demuestra la importancia que tiene la formación de públicos, de ciudadanos cada vez más cultos y preparados, eso nos da la tranquilidad de que hoy la mayor parte de la programación que se genera desde un municipio o comunidad está en los hombros del Movimiento de Artistas Aficionados y a su vez le reporta a ese público, que es el pueblo.
 

 Es importante la formación de públicos, de ciudadanos cada vez más cultos y preparados. Foto: Cubadebate
 

¿Cuál es la situación general de los inmuebles que ocupan las casas de cultura de todo el país y cuáles son las perspectivas reales de mantenimiento y reparación en las condiciones actuales el sector?

En este sentido te puedo decir que aunque un número importante  de casas de cultura no tiene un estado constructivo tan favorable como debe ser, u otras permanecen cerradas, a diferencia de otros años se ve un avance  en  cuanto a la reparación y el  mantenimiento de la gran mayoría de nuestras casas de cultura gracias al apoyo de los gobiernos locales con la contribución del 1 % y de las direcciones provinciales de cultura.

Ahora el principal reto está en poder dotarles de la base técnico material así como el mobiliario  que llevan las mismas para prestar un mejor servicio al pueblo.

¿Qué papel han jugado los miembros de la Brigada José Martí de Instructores de Arte, de la cual tú formas parte, en el servicio comunitario que presta hoy el Sistema de Casas de Cultura?

La brigada José Martí es hoy la fuerza técnica fundamental con que cuenta nuestro sistema, para el trabajo no solo institucional sino también para la labor comunitaria, contribuyendo desde nuestros saberes a ir desarrollando los talleres de apreciación que permitan sobre todo en el público más joven que contribuyan a la formación de valores.
 

 La brigada José Martí es hoy la fuerza técnica fundamental. Foto:Cadena Agramonte
 

Por otra parte está la contribución que hemos dado en lo que se refiere a asumir responsabilidades de dirección desde una casa de cultura hasta llegar a ser el presidente del Consejo Nacional de Casas de Cultura, responsabilidad que asumimos con mucho amor y dedicación ya que esa es la institución que nos vio nacer y desarrollarnos desde el mundo del aficionado.

Más allá de los convenios que puedan existir con la AHS y la UNEAC, ¿qué nivel de integración real tiene hoy el Sistema con el talento profesional de cada territorio?

La AHS, la UNEAC y el Consejo de Casas de Cultura tienen relaciones de trabajo, lazos que desde hace muchos años se han logrado construir desde la integración institucional, ahora en lo que se refiere a esa integración con el talento profesional hoy tengo que decir que no está al nivel que quisiéramos. El Movimiento de Artistas Aficionados dejo de ser hace muchos años lo que un día fue y que tiene que ver con la integración y la retroalimentación que se generaba entre el mundo profesional y el de aficionados y ha llegado al punto en que ya hoy la mayoría de nuestros aficionados ven formar parte de un proyecto o unidad artística como una vía de profesionalización y no le damos realmente el valor que este merece, tarea en la que nos encontramos inmerso de conjunto con el Ministerio de Cultura para jerarquizar nuevamente lo que un día fue y seguirá siendo ese potencial tan grande, ese tesoro natural que es el aficionado. Nuestros aficionados al arte.

Si tuvieras que evaluar el estado actual del Sistema y otorgar un rango porcentual para las tres áreas principales de influencias, ¿qué por ciento le atribuirías a la atención del talento aficionado, a la atención a los grupos portadores y cuál a la formación de públicos para las diferentes manifestaciones artísticas?

Bueno en la pregunta anterior expreso lo que hoy hemos identificado en cuanto al valor que hoy tienen nuestros aficionados y sus agrupaciones o grupos portados que no quiere decir que esté igual en todas partes, siempre hay quien aún cree en el movimiento de artistas aficionados, pero de manera general  la atención a los grupos portadores y la atención al movimiento aficionado está en un porcentaje menor de lo que quisiéramos por decir de alguna manera y aspiramos a que esto se revierta para bien y así estaríamos entonces formando cada vez más mejores públicos en las diferentes manifestaciones del arte como lo hemos hecho hasta ahora con excelentes resultados.

¿Cómo preparamos a nuestros instructores y promotores naturales para contrarrestar el mal gusto y la proliferación de audiovisuales chatarra que se aprecia hoy en nuestra sociedad? ¿Es suficiente, en este sentido, la preparación académica que reciben? ¿Existe algún programa de capacitación en este sentido?

En verdad desde la formación de los instructores de arte, y me refiero en especial de la cual soy fruto, no estaba contemplado en nuestros planes de estudio, claro está que no pensamos que llegaríamos a un escenario como este pero dada la necesidad actual de estar cada vez más preparados nos hemos proyectado en un grupo de acciones de superación y así  acercamos a lo que hoy nos pide los nuevos escenarios, y ya en esta nueva formación que estamos teniendo de instructores de arte estamos saldando esa deuda con la incorporación en los planes de estudio el audiovisual como una disciplina fundamental y necesaria.

Aunque te formaste como instructor de arte en La Habana, eres camagüeyano y allí trabajabas antes de ser promovido al cargo que actualmente ocupas, lo que significa que conoces diferentes instancias del problema ¿Dónde crees que están hoy, más allá de los recursos materiales, las mayores reservas del Sistema de Casas de Cultura?

Si tuviese que enumerarlas en orden de prioridad estaría la superación constante y actualizada que deben tener todos nuestros especialistas a todos los niveles, desde el instructor que está desempeñándose en un cargo de dirección hasta el que está en los lugares más recónditos del país. Esto es válido para los cuadros de las casas de cultura agregándole la necesidad de una mayor y mejor gestión cultural y lograr una interacción cada vez más intencionada con los grupos poblacionales y comunidades más desfavorecidos contribuyendo así a afianzar los valores ciudadanos e identitarios.

Eres el Presidente de Institutos y Consejos más joven del Ministerio de Cultura. ¿Qué ventajas y qué desventajas entraña esa condición dentro de un equipo de tanta experiencia?

Bueno no sería sincero conmigo mismo si no te dijera que es un reto muy grande el que estoy enfrentando desde el día en que asumí esta responsabilidad. Desventajas no sabría decirte ahora mismo cuáles tendría, pues en este momento solo pienso en cómo hacerlo cada vez mejor con el acompañamiento de mi equipo de trabajo, pero sobre todas las cosas el compromiso que en lo personal, en primer orden y en lo profesional tengo con el Ministerio de Cultura, con el Sistema de Casas de Cultura al cual represento y con el Ministro de Cultura por haber confiado en este joven provinciano Instructor de arte de formación para asumir tan importante reto, pero siempre con la tranquilidad de que no estoy solo y con muchos deseos de seguir aprendiendo y beber de esa fuente de conocimientos de la cual estoy rodeado.