Eduardo Langagne: “Ser poeta no es una condición especial”

Como se lee; para Eduardo Langagne (1952), poeta y traductor mexicano, Maestro en Letras Latinoamericanas por la Universidad Autónoma de ese país, ser poeta no es una condición especial. Es la poesía quien amerita todos los elogios, los suspiros, los ratos en vela. O lo que es igual, Langagne puede escribir porque tiene una mesa, porque tiene una silla, porque tiene papel y tinta. Pero la poesía no está en lo que ya tiene, sino en lo que le falta [1].
 


Eduardo Langagne, por Abel Carmenate


“Creo que desde muy chico tuve una cercanía afortunada con el poema”, relata. “En casa, mi madre cantaba, mi padre era un obrero de imprenta, y hubo libros. Eso hace que uno se acerque a la poesía. Pero esto lo he dicho otras veces: ser poeta no es una condición especial, distinta; es un oficio. Y tiene esa vida paralela que es el espacio donde uno busca las cosas que quiere conversar con otros, explicarse a sí mismo”.

A Langagne, que regresa a Cuba como jurado del Premio Literario Casa de las Américas (Poesía), no le son ajenas la Isla ni la institución. Casi al inicio de su carrera, en 1980, mereció el mismo galardón con el poemario Donde habita el cangrejo, y en 2016, el premio de poesía José Lezama Lima —también de Casa— por su libro Verdad Posible.

Sobre este certamen, uno de los más antiguos y prestigiosos en Latinoamérica, comentó: “Desde los primeros años del Premio Casa hubo una integración interesante que se fue acrecentando, sobre todo, con el área de la lengua portuguesa. Los libros que aparecieron en esos primeros años del Premio fueron marcando una ruta; la poesía de nuestro continente se expresó con ejemplos maravillosos. De modo que ese fue su primer gran aporte: ser una institución que congregó a la intelectualidad latinoamericana y que dio lugar a la reflexión permanente sobre los temas que nos atañen de manera colectiva”.

En la poesía, y la literatura en general, se está en constante búsqueda. ¿Qué halla realmente nuevo en la poesía latinoamericana?

Creo que la poesía, además de ser una búsqueda permanente, tiene una gran durabilidad como género. Hay variantes en la forma de hacer los poemas. Cada una de las vanguardias produjo distintas formas, pero la búsqueda es siempre la misma; en este caso, aproximarse a la poesía por medio de la palabra escrita.

Por fortuna tenemos autores que nos dieron la pauta de caminos que había que transitar. Y no se puede hablar de que la poesía cambie año con año, cada decenio; dura muchísimo. Las transformaciones que tuvieron lugar con las vanguardias en el siglo XX fueron muy veloces, pero después toma este paso que le conviene para ir avanzando en una expresión que cada vez más nos demuestra que es un homenaje al idioma.
 


Verdad posible, Premio de Poesía José Lezama Lima 2016


¿Por eso escribe siempre el mismo poema?

Suele decirse que todos los poemas buscan diferentes rutas, formas, estilos; pero al final la poesía atiende a este sentir de la humanidad.Es una manera de decirlo porque es lo que afirman los autores clásicos, que escriben siempre el mismo poema. Fuera de contexto puede tener otra interpretación, pero en realidad se trata de una búsqueda de los temas de la poesía. Eso lo resume Miguel Hernández en las tres heridas: la del amor, la de la muerte y la de la vida. Por eso suele decirse que todos los poemas buscan diferentes rutas, formas, estilos; pero al final la poesía atiende a este sentir de la humanidad.

¿Cómo ha incidido sobre su escritura la madurez alcanzada con los años?

Aprendo mucho cada día, de las lecturas, de los jóvenes escritores, de todas las generaciones. Creo que se trata, por un lado, de cómo se asume el reto del poema, y por otro, de cómo se consigue llegar lo más aproximado posible a lo que uno quería decir. Entonces, creo que la variación se da en estas cosas que se suman a lo largo de la vida.

En diciembre de 1979 cumplí 27 años, por ejemplo, y en el 80 gané el Premio Casa por mi libro de los 26. Ese es un muchacho que me simpatiza, me cae bien, y me parece que ya no sabría decir lo que él pensaba, pero creo que eran ideas muy cercanas a las que piensa este hombre de ahora”.

 

Notas:
1. Parafraseando “El oficio”, poema incluido en Verdad posible.