Edición y Diseño, dos premios para respetar

En el espacio de la sala Nicolás Guillén, de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, dedicado a la entrega de los grandes premios en la 26 Feria del Libro, fueron reconocidos Rinaldo Acosta Pérez Castañeda y Ubaldo Ceballos López en las categorías de Edición y Diseño, respectivamente.

En las palabras de elogio al editor premiado, Alfredo Zaldívar, miembro del jurado, dijo ser un gran admirador de la obra, rigor, talento y literatura de Rinaldo, a pesar de no haber intercambiado nunca una palabra con él. “Desde la primera vez que fui jurado del Premio de edición, él era mi propuesta”, subrayó Zaldívar. “Si antes no obtuvimos la mayoría no fue porque el nominado careciera de méritos. Creo que el rigor, la entrega, la constancia, la asunción de una vocación casi monacal, la modestia y la humildad, han dejado de ser virtudes para algunos. A veces la alharaca, el autobombo, la visibilidad pueden contra la verdadera creación”.  

“Rinaldo es uno de nuestros más sabios editores y es además ensayista, crítico, investigador y traductor. Posee todos los saberes de la literatura y, aunque su principal perfil editorial ha sido la teoría y la crítica, funciones que hoy realiza en la redacción de la Editorial Letras Cubanas, también ha trabajado en la edición de libros de narrativa y poesía con igual rigor, entrega y certeza.

“Su labor se ha extendido a la diagramación y al diseño interior, trabajo que realiza en la revista Criterios, en las ediciones paralelas de este encomiable proyecto y que son de alta complejidad; todo desde su inteligencia, creatividad y erudición.

“Una de sus labores más complejas ha sido la edición de Árbol del mundo, el diccionario de imágenes, símbolos y términos publicado por Criterios en 2002. También, su meritorio trabajo en la Historia de la literatura cubana en tres tomos, en la que además de la edición Rinaldo realizó el diseño interior y la diagramación”.

En sus palabras de agradecimiento, el premiado reconoció lo importante que resultó para él la edición de Criterios en los años 90, y de algunos de los libros que salieron en la colección del mismo nombre. Asimismo, agradeció a Zaldívar haber recordado su labor en la revista de poesía La isla infinita, en la que estuvo unos 15 años y empezó como editor invitado por Cintio Vitier.

“Fue un gran honor. Porque aparte de todos sus méritos conocidos, Vitier era un gran editor. Y esa experiencia me abrió una nueva perspectiva porque yo siempre había editado ensayos, nunca poesía”, expresó Rinaldo.

De la edición al diseño

Por ser una figura fundamental en el arte del libro cubano, por la sostenida labor de más de 30 años en el diseño e ilustración, básicamente, de libros dedicados a los niños, le fue otorgado a Ubaldo Ceballos López el Premio Nacional de Diseño del Libro 2016.

“Su amplia carrera abarca el diseño y la ilustración de más de 600 títulos cuya ejecutoria está signada por la imaginación y la maestría técnica. El mundo de la visualidad creado por Ceballos invade lo literario y lo trasciende, aportando frescura y belleza a una labor que no se detiene en el diseño gráfico y la ilustración, sino que se amplía a la pintura, manifestación que en su caso lleva en sí misma el germen primigenio de su labor gráfica y su sentido comunicacional”, dijo Esteban Llorach, miembro del jurado, al leer el acta de premiación.

Jorge Luis Rodríguez Bermúdez, otro de los integrantes del equipo evaluador, recordó en sus palabras de elogio que Ceballos empezó su carrera como diseñador e ilustrador de libros en la ya distante década de los 60, pero a diferencia de un artista plástico, la obra de un diseñador siempre va a estar condicionada a los requerimientos estéticos y comunicativos de su tiempo, así como a las condicionantes tecnológicas y económicas que imponen el mensaje y el cliente para el cual trabaja.

“De naturaleza ilustrador, Ceballos tuvo su mayor destaque en esta disciplina del diseño, tal y como lo refrenda una trayectoria profesional de más de 30 años que tiene en su haber el diseño total o de cubierta de más de 600 títulos y la ilustración de más de 100 libros para niños y jóvenes. Entre estos últimos cabe citar Días de aire, Nosotros dos, Cuentos de la nana, Lupe y Páginas del joven Martí; además de Colorín tiene un jardín, Por la vía y por la acera y La cabra de Compay Tino, de los cuales es autor del texto, el diseño y las ilustraciones.

“Si tenemos en cuenta lo que ha significado para la cultura escrita y visual la gran producción editorial relacionada con el libro infantil y juvenil durante este periodo, es de comprender la importancia que en esta línea editorial ha tenido el protagonismo creador de Ceballos, quien también enriqueció con sus ilustraciones a las publicaciones Mella, Pionero y Juventud Rebelde”, añadió Rodríguez Bermúdez.

Ambos reconocimientos fueron entregados por el Ministro de Cultura, Abel Prieto, y la Vicepresidenta del Instituto Cubano del libro, Nancy Hernández Contreras. Los premios son obras de la artista de la plástica Diana Rosa Balboa Hernández.