Departures, desgarre de memorias que no coagulan

Cuba y su tejido constitutivo son el hilo conductor de cada puesta del grupo teatral El Ciervo Encantado. El colectivo recibió hace menos de un mes dos relevantes lauros otorgados por la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York, (ACE, por sus siglas en inglés), el más importante gremio de críticos en EE.UU. Mariela Brito y Nelda Castillo obtuvieron el Premio ACE a la mejor actriz invitada y a la mejor directora invitada, respectivamente, por el espectáculo Cubalandia, en el apartado de Teatro.

El Ciervo cuenta más de 20 años llevando a escena la memoria cubana, la cara no comercial de la Isla, representándola en sus infinitas singularidades controversiales, y presionando el dedo en las llagas. El riesgo de dicha práctica es que al apretar una herida a veces brota demasiado pus, y esta vez con Departures, su reciente estreno ahora mismo en cartelera, la sepsis que (re)descubrió es muy dolorosa. Y lo peor es que no ha cesado.


Mariela Brito en Departures. Fotos: Tomadas del sitio web de la compañía.


Mariela Brito como única performer recorre en un viaje retrospectivo, desde inicios de los 60 hasta el presente, las sucesivas crisis migratorias que ha experimentado la sociedad cubana. Algunas las vivió muy de cerca. Aquí ella no se interpreta a sí misma ni a nadie más, es Mariela en escena compartiendo sus propias vivencias y las de sus familiares y amigos, devolviendo en los textos y acciones lo que ha entronizado a partir de lecturas, temas musicales, obras visuales y la observación en parques habaneros con wifi.

Mariela Brito y Nelda Castillo, directora de la puesta y de El Ciervo… conversan con La Jiribilla sobre cómo se inserta el performance en escena Departures dentro de la línea de trabajo social del grupo, y cuáles fueron sus detonantes.

Mariela: La investigación de El Ciervo Encantado aborda fundamentalmente aristas de la memoria de la cultura cubana. Cada nueva puesta es un paso, una estación de ese tema. Un crítico dijo hace algún tiempo que nuestro trabajo es como una gran obra que se desarrolla en diferentes espectáculos.

En el fragmento final de la última obra que presentamos, Guan Melón…!! Tu Melón…!!, se lanza una pregunta que quedó sin respuesta. En el momento en que se puso estaba aconteciendo la crisis migratoria de los cubanos por Centroamérica, entonces esa circunstancia se unió a esa interrogante: ¿por qué la crisis? A partir de ese suceso más cercano a la actualidad comenzamos a revisar desde cuándo está presente el problema migratorio externo en Cuba, que viene del pasado y tiene crisis esporádicas, pero que permanece hasta la fecha”.

La migración es un fenómeno planetario, todos los continentes y gran cantidad de países lo experimentan para bien o para mal. En Cuba después de 1959 y hasta hace pocos años ha tenido un cariz negativo. ¿Cómo hicieron para no rallar en el testimonio denunciante?

M: Es un testimonio muy personal que conecta con los del espectador a raíz de mis propias vivencias y las de mi familia. Cada quien tiene su propio testimonio relacionado con la emigración, y en muchos casos son dramáticos. No intentamos hacer una denuncia del problema, sino exponer un contexto de crisis individual, familiar, de la comunidad, donde mostramos una situación vivida que interactúa con el público, por eso tiene un carácter performativo.

Las personas no están observando una realidad fantasiosa o ajena a su existencia, sino que forma parte de sus relatos íntimos. Desde puntos de vista sensorial y reflexivo tratamos de activar momentos que han sido borrados consciente o inconscientemente de la memoria. Activarla es importante, por una parte, para los que la sufrieron puedan pensar en lo que pasó y como pasó, qué consecuencias tuvo en sus vidas, y por otro lado, para los jóvenes es una manera de informarse de hechos que no vivieron, e incluso puede que no sepan que existieron.

Nelda: En este espectáculo Mariela no actúa, ni siquiera se representa a sí misma. Ella hace una exposición muy contenida, trabajando con los silencios y con lo que el público completa en la historia que cuenta. Nosotros nunca representamos, Mariela se transforma en cada personaje. Aquí no hay drama, si hay alguna catarsis, la tiene el público, no la actriz. En este testimonio no interviene la emoción ni alguna otra representación, es puramente la memoria.


"Si hay alguna catarsis, la tiene el público, no la actriz."
 

Como parte de la investigación ustedes emplean la técnica de observación en un parque con wifi. Sitios públicos como este se han convertido en laboratorios sociales. ¿Cuánto les aportó ir a este lugar en específico para armar el montaje?

M: Esta investigación continúa en curso. La mayoría de las personas que observamos y escuchamos hablan sobre las maneras de salir: cuáles son las opciones y las estrategias, que además cambian según el contexto y las leyes. Por ejemplo, ahora desapareció la Ley Pies Secos, Pies Mojados, entonces la gente se pregunta qué variantes tienen, qué consecuencias trae para las personas que desean marcharse.

Las zonas wifi son fuentes valiosas de información. Gran parte de los que van ahí hablan con sus parientes emigrados, con amigos o con parejas que no viven aquí. 

N: La investigación comenzó en diciembre del año pasado. Consultamos también estadísticas de cubanos que salen del país anualmente: las vías, si son por mar, tierra; si es por matrimonio o por otras razones.

Es algo tremendo lo que sucede en esas zonas wifi. La gente grita a voz en cuello su intimidad, volviendo sus dilemas algo público.

Me dicen que la investigación continúa, ¿piensan seguir incorporando elementos al performance, datos nuevos, posibles leyes que puedan aprobarse relacionadas con la política migratoria?

M: Sí, también se enriquece porque la información sirve como archivo. Al final de la obra el espectador interacciona físicamente con la pieza. Algunas personas se acercan a nosotros porque necesitan contarnos sus testimonios y que eso trascienda su ámbito personal. Contamos con mucho material de otras historias que no incluimos en la estructura del espectáculo, pero de algún modo lo sustenta. Es posible que vayan llegando cartas nuevas y se lean otras misivas.

N: La investigación tiene un tiempo determinado para la puesta, aunque puede moverse en cuanto a fecha y testimonio. Se mantiene viva de acuerdo a los hechos que llegan hasta los años 90 narrados por la actriz, que le sucedieron a ella o a su familia y amigos, otros testimoniantes pueden aportar hasta el día de hoy.

Muchas personas desconocían detalles de los vuelos cuando la Operación Peter Pan o los vuelos Miami-Varadero. Hubo etapas de partidas hemorrágicas, momentos en que se marcharon del país el doble de personas de las que se fueron en el éxodo anterior.

En el performance se ve a una Mariela hija, hermana, compañera de colegio, colega de trabajo… ¿quedaron otras Marielas por mostrar?

M: No fue una selección a priori. Son momentos que expresan mi posición como hermana, amiga, sobrina, tampoco se muestran cronológicamente en el espectáculo. Los escogí de acuerdo a mis recuerdos, el propio registro de mi memoria me fue conduciendo poco a poco.

N: Creemos necesario una mayor profundización en el estudio sobre el tema migratorio: sus causas, características, por qué se volvió masivo en periodos de crisis. Nos alarma como artistas y como cubanos la problemática de la emigración. Somos un país envejecido y los que mayoritariamente emigran son jóvenes.

Desde que El Ciervo… comenzó su trabajo del tema cubano siempre nos hemos preguntado qué somos, de qué estamos formados, qué nos ocurre, adónde vamos, no desde el punto de vista folclórico sino desde el ángulo más oculto, el que no se vende. No es copiar la realidad sino buscar lo que nos constituye.