dedeté: Singular crónica de la sociedad cubana

El dedeté es una publicación que continuó luego de 1969, aquella renovación del humor gráfico cubano que tuvo lugar en el suplemento humorístico El Pitirre (1960-62), heredera del gesto solitario de Rafael Blanco, el primero de nuestros modernos.

Esa transfiguración en el humor a partir de dedeté fue una ganancia fundamental en cuanto a imagen gráfica y al protagonismo de esta, al rol del diseño en la publicación, ofreciendo una dimensión más profunda de diferentes vertientes del humor, resultando enriquecidos y ampliados los horizontes del llamado humor general, y también, el absurdo o blanco, el filosófico e incluso del tenido como negro.

Destacables han sido los comentarios sobre asuntos contextuales que en él se han publicado. Viene a la memoria la postura crítica del dibujo de humor que apareció en el quincenario en los años 80 del siglo pasado; un momento de cambios sustanciales en las artes visuales cubanas, fenómeno que no fue ajeno a los creadores que allí se nucleaban.

Durante sus primeros 20 años ofreció una singular crónica de la sociedad cubana y en una existencia que ya celebra su 47 aniversario —pese a múltiples vaivenes— ha conseguido la simpatía y el interés de los lectores.

El dedeté tuvo entonces un papel muy activo. Fue una verdadera escuela de artistas. Durante sus primeros 20 años ofreció una singular crónica de la sociedad cubana y en una existencia que ya celebra su 47 aniversario —pese a múltiples vaivenes— ha conseguido la simpatía y el interés de los lectores.

Fuertemente dañado por la crisis que se inició en Cuba al arrancar los 90, esta publicación tiene ligada a ella figuras imprescindibles de las artes visuales cubanas. Nombres entre los que se encuentran los que han sido plantilla fija en dedeté (Manuel, Carlucho, Ajubel, Tomy, René…) en diferentes momentos de la publicación y los de importantísimos colaboradores a lo largo del tiempo —algunos de los cuales constituyeron la representación del humor emergente en la Isla.

Es saludable recordar las aportaciones individuales de todos los dibujantes del dedeté. Durante años acumularon a su haber numerosísimas distinciones nacionales e internacionales.

Sin embargo, es vital destacar lo conseguido en equipo: exposiciones colectivas, Salones Internacionales y, sobre todo, el Premio como Mejor publicación de Sátira Política del Mundo, que obtuviera en 1985, en Forte dei Marmi, Italia y el Premio CURUXA, otorgado por el Museo del Humor de Fenes, en España, en 1999.

El dedeté ha hecho historia. Revisándola, en su energía, riqueza y significado, descubrimos que esa historia es su mayor desafío.