DeclaraciĆ³n en solidaridad con Venezuela

Quince años después del violento golpe de estado de Washington contra el Presidente Hugo Chávez, que intentó destruir la Revolución Bolivariana y subvertir la voluntad del pueblo venezolano, Venezuela y su soberanía están bajo amenaza de nuevo. Washington sigue canalizando millones de dólares y apoyo político a violentos grupos antigubernamentales en Venezuela que promueven una agenda de cambio de régimen y desestabilización. Venezuela es el país con las más grandes reservas petroleras del planeta y desde hace tiempo ha luchado contra las constantes amenazas a su soberanía, desafiando con valentía y coraje poderosas y peligrosas fuerzas que buscan controlar sus recursos estratégicos y violar su derecho a la autodeterminación.


Eva Golinger. Foto: Internet


Hoy Venezuela enfrenta dificultades económicas y divisiones sociales muy profundas, que están siendo utilizadas para justificar una intervención internacional mientras la oposición sigue promoviendo protestas violentas de calle y un cambio de régimen. Los problemas internos de Venezuela solo pueden y deberían ser resueltos por el pueblo venezolano a través del diálogo sincero y las acciones progresistas dentro de un marco de paz y democracia. Los esfuerzos de la Organización de Estados Americanos, dominada por Washington, y de otras organizaciones regionales para debilitar a la democracia venezolana y violar su soberanía, deberían ser condenados por la comunidad internacional. Estos brutales ataques contra Venezuela contravienen los principios del derecho internacional y sabotean las iniciativas genuinas para resolver los desafíos económicos en el país. Ninguna injerencia extranjera debería ser tolerada en Venezuela. Hago un llamado a la comunidad internacional para respetar y apoyar al pueblo venezolano, y a defender colectivamente su derecho soberano a la autodeterminación.