D├ęcimas para Fidel

Cinco décimas para decir su nombre
 

Fidel Castro Ruz respira,
oxigena un cuerpo humano,
y desde un ojo antillano
a millones de hijos mira.
El fuego que hay en su pira
es el que en el Cacahual
sigue con el General,
que lo ve bajo bengalas
enseñando ante las balas
un chaleco de moral.
 
Identidad, sentimiento,
firmeza y calcio mambí
le miraron a Martí
caminarle el pensamiento.
Su voz estremece al viento
con más fuerzas todavía,
y el sol de su valentía
que es más rojo que los rojos
hace una trinchera de ojos
en Abel Santamaría.
 
Dedicación, oratoria,
luz, estrategia y decoro,
lo imaginan pluma de oro
en la mano de la historia.
Es la gloria de la gloria
en el alma del partido,
junto a un Frank País caído
que otra vez se levantó
cuando Fidel le agrandó
el país del apellido.
 
Estratega iluminado
que en cualquier parte se ve
entre Camilo y el Che
con el verde uniformado.
Su cuerpo ha sido cremado
frente al dolor más profundo
llorando al líder fecundo,
y sus cenizas serán
páginas que se abrirán
para los ojos del mundo.
 
Línea recta prolongada
donde el cielo es más azul,
sangre que junto a Raúl
huele a Granma y a Moncada.
Lo abraza Almeida en la entrada
de un pórtico militante,
porque a un cerebro brillante
no hay imperio que lo enferme
ni lo mate: Fidel duerme,
y dormido es un gigante.


Emiliano Sardiñas (La Habana)

 

Fidel Castro
 

Fidel Castro continúa,
ahora por los siglos viaja,
está junto al que trabaja,
al que estudia y se gradúa.
Cada tiempo lo sitúa
donde cada niño crezca,
donde cada día florezca;
saldrá el sol de su mañana
mientras que la especie humana
en la tierra permanezca.


Ariel Fernández (Cienfuegos)

 

No te vas
 

No te vas, estás llegando,
sabia del tallo más duro,
luz para un viaje al futuro,
gigante del pecho blando.
No hay adiós ni ojos llorando,
ni frío en el corazón,
hay más fuego en la razón
de un joven que no se acuesta
y hay más luces en la gesta
del que cumple su misión.


Edel Pedroso Jiménez (Ciego de Ávila)

 

Hoy que se marchó Fidel


Hoy que se marchó Fidel
hay un silencio absoluto
y el pueblo viste de luto
desde el alma hasta la piel.
Su historia tiene un nivel
que al mundo le dio barniz,
sirvió a su pueblo feliz,
y hoy el hecho nos conmueve
pues desde el 59
es el padre del país.


Antonio Ramírez (Ciego de Ávila)


Fidel seguirás aquí


Fidel seguirás aquí,
no concibo que te vayas,
te veo en nuevas batallas
cabalgando con Martí.
Desde pequeño aprendí
a admirarte con acierto,
que te has marchado es incierto,
nadie te imagina inerte,
si hasta la voz de la muerte
se niega a decir que has muerto.
 
Julito Martínez (Mayabeque)