Daisy Stable, exdirectora del Teatro Mella

¿Cuánto ha significado el Teatro Mella en su carrera?

El Mella me ha ayudado a formarme en lo que soy. Aunque no lo crean, el roce constante con el teatro, los diferentes tipos de públicos, los artistas y los técnicos, me han dado la posibilidad de entender al hombre. Creo que a partir del momento en que entendemos a los que nos rodean, estamos dándonos la posibilidad de conocernos mejor. Por tanto, le he dado y le daré lo mejor de mí a este teatro. El todo en la vida artística es ser muy comprensivo, entender al ser humano, tolerarlo y ser exigente. Gracias al Mella pude mirar la luz en este difícil camino.

¿Qué momento no podrá desaparecer de su historia?

Son varios momentos: uno muy duro fue cuando me tuve que convencer de que mis fuerzas ya no daban más y debía retirarme. Estaba acostumbrada a estar todo el día en el teatro viendo los ensayos, montajes y desmontajes. Cuando llegué a aquí hace más de 20 años, no estaba consciente de la responsabilidad que asumía. Hoy me voy contenta porque todo el trabajo no fue en vano.


Testimonio tomado por Lazaro M. Benítez