Teatros del mundo en La Habana: conteo regresivo

En la mañana de ayer 12 de octubre se realizó la primera conferencia de prensa del Festival Internacional de Teatro de La Habana, a celebrarse del 20 al 29 de octubre. En el Teatro Alicia Alonso se reunieron la prensa, los especialistas de las artes escénicas, teatristas, críticos y estudiantes para tener la premisa de lo que sucederá en los próximos días. Omar Valiño, Yohayna Hernández, Noel Bonilla, Indira Ruiz y Alejandro Marrero, organizadores del evento, dieron las coordenadas de lo que se avizora como un encuentro de lujo.


Cartel Festival
 

El público podrá disfrutar de 14 espectáculos de agrupaciones extranjeras de 10 países de Europa, América Latina y el Caribe. Resalta en las propuestas internacionales la presencia de colectivos, directores, textos y puestas en escena que han dejado su impronta en los escenarios cubanos. Se trata pues de un intercambio y también del reencuentro con un público y su memoria teatral.

Por su parte, la muestra nacional incluye los estrenos más valiosos de la escena cubana en los últimos años. Alrededor de 30 puestas en escena realizadas por directores cubanos se mostrarán a los espectadores como espejo de lo más destacado del quehacer teatral en la Isla. Vale destacar la presencia de espectáculos de 10 provincias que, según el director curatorial del Festival Omar Valiño, están incluidos por derecho propio.

El Festival tiene como eje temático Teatro, Sociedad, Resistencia. Un punto de partida que mucho tiene que ver con los tiempos que corren y con las posiciones artísticas contemporáneas. En consonancia con ese eje están pensados todos los espacios del evento como los encuentros teóricos y otras zonas como la propuesta de Osikán-Plataforma Escénica Experimental, denominada Habana Off, que se concibe como una programación alternativa que atraviesa el Festival con el objetivo de acercar al público a experiencias y contextos creativos fuera de los circuitos tradicionales de la ciudad.

Vale resaltar la eficacia de la campaña promocional concebida por el diseñador Omar Batista, quien es el creador del sugerente cartel, el spot, el catálogo y otros accesorios con identidad visual.

El Festival se muestra desde ya diverso, dinámico e intenso, como el mapa variopinto de la sociedad vista a través del teatro en resistencia. Si bien el evento continúa la tradición de espacios habituales, como seminarios, paneles, lanzamiento de publicaciones, encuentros con gestores y curadores internacionales y la presentación de las obras, puedo apreciar una intención marcada de que ese diálogo se extienda al público. Un ejemplo de ello es el espacio Expuestas, que consiste en un debate al concluir las puestas en escena. Lo interesante es que este intercambio está pensado para el espectador, más que para los especialistas. En esta edición del Festival todas las puestas en cartelera tendrán ese espacio en su última función.

Una vez más se propiciará el diálogo entre los creadores cubanos y extranjeros, y la confrontación sana de estéticas y formas. Pero creo que lo más importante será que el teatro, en esos días, se erguirá como centro de la vida cultural del país. Lleguemos todos al Festival Internacional de Teatro de La Habana con la premisa de un teatro urgente, con una mirada esperanzadora, pero también crítica y aguda.