Conjunto 178 abrió su saga latinoamericana en Bogotá

El número 178 de la revista Conjunto, que tiene como ejes temáticos la escena de mujeres y contiene el texto de La tempestad, de Augusto Boal, en primicia absoluta, tuvo su primer lanzamiento el pasado domingo en FESTA 2016, como se ha dado en llamar en esta edición al Festival de Teatro Alternativo que organiza con frecuencia bienal la Corporación Colombiana de Teatro, en Bogotá.

Esta entrega de la más antigua y regular publicación especializada de teatro latinoamericano, primera de este año (enero-marzo) y siempre al día, abre con una serie de trabajos que abordan la creación escénica femenina, precisamente gestados a partir de la pasada edición del Festival Mujeres en Escena por la Paz, que como el FESTA dirige la actriz, directora, dramaturga, poeta y activista Patricia Ariza, al frente de la CCT. Por eso era casi una acción obligatoria que comenzará a circular allí.

El primer texto del número corresponde a la actriz española Zaida Rico, latinoamericanizada en largas residencias de trabajo en Argentina y México, quien desmonta el proceso de creación de su obra María Tina Modotti, dirigida por Haydee Boeto, nacido desde que en un viaje aéreo descubriera a la fotógrafa y luchadora a través de la novela Tinísima, de Elena Poniatowska. Le siguen otros materiales testimoniales: el de la ecuatoriana Juana Guarderas, quien heredó de Susana Pautasso la recreación de La Venadita, que considera un poema dramático sobre un memorioso personaje popular y entrañable, y que le sirvió para rendir homenaje a su taita, a su cuna y a su tierra. El de la mexicana Perla de la Rosa, que relata el trabajo de su grupo contra los feminicidios en la ciudad de Chihuahua, donde viven y trabajan, y en particular para la creación de la obra Justicia negada, con la que reafirman la posibilidad del teatro como acción solidaria. Y el de la colombiana Carmiña Martínez que explica cómo se apropió en la escena del personaje de Isabel Restrepo, la madre de Camilo Torres, que alterna con otros roles en la más reciente puesta en escena del Teatro La Candelaria.

Precisamente como participante del Festival Mujeres en Escena por la Paz, tuve la suerte entonces de disfrutar Camilo más de una vez, y de entrevistar a Patricia Ariza, la directora de la nueva creación colectiva de La Candelaria, quien evocó las ideas del sociólogo, sacerdote y guerrillero, extraordinariamente vigentes en el proceso de paz que vive Colombia, y me contó cómo le conoció, y cómo el grupo se fue apropiando de la impronta del singular ser humano en un largo proceso de creación e investigación. Entrevisté también a Susana Cook, actriz y performera argentina residente en EE.UU., artista independiente y activista lésbica que trabaja en pos de una escena no convencional, para la afirmación de las minorías y se opone a la guerra, y de quien vimos su propuesta experimental Samanta Ibarrola, la mujer inexplicable, con artistas de distintas disciplinas y procedencias.

El dosier de las mujeres continúa con el diario de trabajo de la uruguaya Marianella Morena, responsable de la puesta en escena No daré hijos, daré versos, basada en la vida y la obra de la gran poeta Delmira Agustini, y es una bellísima imagen de ese montaje la que aparece en la cubierta de Conjunto n. 178, pues en el segundo bloque de la revista Eduardo Cabrera reseña el 30 Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz y aprecia este montaje entre lo mejor visto allí. Como colofón del bloque femenino, aparece el artículo de la costarricense María Bonilla sobre el dilema de publicar teatro en Centroamérica hoy, a la vez que resalta la labor de Tinta en Serie en su país.

En la noche del domingo fue Zaida Rico quien presentó el número en el bellísimo patio del Teatro La Candelaria, justo antes de la función de Soma Mnemosina en el FESTA, y después que Patricia Ariza nos diera una calurosa bienvenida en la que celebrara que, entre los 52 años de la revista Conjunto y los 50 de La Candelaria, estábamos asistiendo a 102 años de búsqueda sostenida y continua del teatro latinoamericano para celebrar la vida.

Así dio cuenta de la acción, el comunicador colombiano Alejandro Jaramillo en su blog (http://imaginabogota.com/notas/una-noche-para-celebrar-la-vida/).

Zaida compartió su lectura personal y sensible y fue enlazando ideas esenciales expuestas en los textos: “¿Qué teatro hacer en y para México” (Perla de La Rosa); “Trabajar el cuerpo de otra manera” (Patricia Ariza; “Jamás repito una obra, para mí es imposible, porque tienen tanto que ver con lo que pasa en ese momento en mi vida o afuera, que ya tengo que estar escribiendo otra” (Susana Cook), “Quien soy forma parte del relato compartido” y “Las producciones ajenas nos sirven para reflexionar sobre lo propio” (Marianella Morena), y continuando por los senderos de las experiencias que trajeron las más recientes ediciones del Festival Internacional de Teatro de Manta y el FIT de Cádiz, le pasó por la mente la idea de Cortázar de que “Hay que reinstalarse en el presente”. Para concluir que: “El número 178 de Conjunto sirve como espejo a algunas de estas preguntas, como ¿Qué teatro hacer en la Latinoamérica de hoy? Y cuando una de las jóvenes actrices del Teatro La Candelaria dice: ‘¡Camilo Torres vive, pero yo también!’ nos está reafirmando que la memoria vive. Pero yo también. Y aquí estamos, en este presente, pero con memoria”.

A Zaida Rico y a mí felizmente nos acompañaron otras colaboradoras de esta entrega: además de Patricia, Carmiña Martínez, ya vestida para hacer su personaje en Soma…, y Susana Cook, casi acabada de llegar desde Nueva York, junto con un nutrido público. Conjunto cerró un ciclo y abrió su saga de encuentros por y para la escena latinoamericana.