¿Cómo se sostiene la Cruzada?

La producción de la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa, es uno de los asuntos más complejos en la organización de este evento. Después de XXVII ediciones, diversas experiencias y análisis, la Cruzada cuenta con un aseguramiento elemental para hacer posible la vida en campaña. Aseguramiento que ha ganado en organización con el apoyo de las principales instituciones, responsables y colaboradores de esta genuina labor socio-cultural en los más recónditos lugares de las montañas.

Lo que se inició como una aventura de teatristas guantanameros, impulsados por la necesidad artística; hoy se reconoce por sus logros, por expandir, compartir e intercambiar no solo arte, sino las vivencias mismas que han engrandecido esta voluntad humana y profesional de todos los que se suman a participar en la Cruzada Teatral. El evento no empieza en el mes de enero cuando se parte desde la ciudad de la provincia, desde que termina el recorrido cada año, la Cruzada comienza a organizarse y estructurarse para su siguiente edición.


La  contribución de los pobladores se vuelve imprecindible. Fotos: Abel Carmenate


Solicitar los recursos imprescindibles para abastecer el evento durante los más de 30 días de trabajo es esencial para garantizar alimentación, combustible, transportación, equipamiento, etc.; son cuestiones que hay que detallar bien por el engorroso camino. Así declara José Suárez, uno de los productores de la Cruzada y responsable de la carga administrativa en el campamento. La Cruzada no cuenta con un presupuesto propio, la Unidad Presupuestada de Apoyo a la Actividad Cultural en la provincia (UPAC) es la institución encargada del presupuesto dispuesto para este evento, en coordinación con el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, priorizando en su planificación anual, cubrir las necesidades de la Cruzada para su acondicionamiento.

Y la contribución de los pobladores, se vuelve imprescindible. Desde una necesidad básica como el alimentarse, hasta para montar la escenografía de una obra y más aún.


Además de los grupos de teatro locales y nacionales, participan extranjeros que, sensibilizados y comprometidos con el quehacer de los cruzados, han aportado materiales y establecido conexiones para reforzar el desarrollo del evento. Aún queda mucho por solucionar y avanzar, por mejorar la calidad de vida y calidad artística de la Cruzada, alega Emilio Vizcaíno, director del evento. La intervención de los directores de Cultura municipales, de los promotores culturales de los consejos populares por los que se transita y el equipo directivo de la Cruzada, articulan el cronograma a realizar. Y la contribución de los pobladores, se vuelve imprescindible. Desde una necesidad básica como el alimentarse, hasta para montar la escenografía de una obra y más aún. Esenciales en la vida diaria de los cruzados y de toda la Cruzada. Mariyanni o Liyo como todos la conocen en Sabana, Maisí, hace 4 años ayuda con gusto a la Cruzada cada vez que se arma el campamento en esta comunidad y hace suya la cocina junto a su esposo, para que estén listos a la hora debida desayuno, almuerzo y comida. “Un día no había nadie que le cocinara a la Cruzada, entonces fueron los compañeros de Cultura y nos dijeron: ¿Oye tú te atreves a cocinar aquí? Y yo dije: ¿Y por qué no? Si yo sé hacer de todo, dime qué es lo que hay que hacer (…) Y cada vez que llegan me dicen: Contamos contigo Liyo. Y yo digo: Estoy aquí para lo que sea.” Están los artistas, consagrados cruzados como Uri Rodríguez, Rafael Rodríguez, Eldis Cuba, Emilio Vizcaíno y otros tantos. Grupos teatrales guantanameros, grupos nacionales e internacionales comprometidos con el evento, preparan propuestas especialmente para el anhelado momento. También gracias a ellos se mantiene la Cruzada, es defendida su esencia y aún emerge el mágico entrecruzamiento de vivencias, diálogos, conocimientos, afinidades, enfrentamientos, valiosas experiencias.


Emilio Vizcaíno, director de La Cruzada


Así, cuando se llega a cada uno de los lugares programados, el recibimiento suele ser expectante, servicial y reconfortante, porque además del abrazo, ganas un amigo, un hermano. Esa es la “avanzadilla” de la Cruzada, denomina Vizcaíno al equipo coordinador del evento. Después de 20 años como participante y 5 como director, Emilio Vizcaíno, actor y director artístico del Guiñol Guantánamo, aboga por continuar transformando la etapa preparatoria del evento, en beneficio de las condiciones y las propuestas artísticas que se presentan. Ejemplo, la situación que presentan con el audio y sonido, así como las luces, estos equipos determinan la visualidad y calidad de las puestas escénicas.


Campamento de los cruzados


Desde que comienza el periplo, cada amanecer de los cruzados se inicia desprendiendo camino hacia las comunidades para brindar funciones simultáneamente en escuelas, parques, plazas, portales, caminos, carreteras, césped, tierra y polvo, como escenarios. Con tales obstáculos y carencias, la función nocturna es la más afectada. y precisamente es a la que asiste toda la familia, lista para disfrutar de la representación, lo que dificulta en gran medida su éxito. Si una de las metas de la dirección de la Cruzada es convocar en próximas ediciones a otros grupos del teatro cubano, debieran solucionarse estas dificultades y mejoren las condiciones técnicas de las puestas en escena al nivel que hoy se exige, tanto por los artistas, como por el público de estos lejanos lugares que ya aclama presenciar y disfrutar de más teatro y más arte.