Comenzó 39 edición del Festival de Cine Latinoamericano

La película de mi vida, largometraje brasileño dirigido por Selton Mello, inauguró ayer la 39 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana. Con una impecable dirección de fotografía y un reparto de primer nivel —en el que sobresale el propio director (Paco)—, el filme narra la historia de Tony Terranova (interpretado por Johnny Massaro), un joven abandonado repentinamente por su padre (Vincent Cassel) que se pregunta cada día por qué marchó y a dónde fue.


El realizador premiado expresó su apego a la Isla y a la cinematografía cubana.
Foto: Racso Morejón
 

Si bien es cierto que La película de mi vida —basada en la novela Un padre de película, de Antonio Skármeta— no sorprende demasiado en cuanto a giros dramáticos, vale señalar que el cuidado de la imagen, las actuaciones y la banda sonora, en perfecta armonía con la historia, agregan valores únicos al filme y lo convierten en una auténtica obra de arte.

A ello contribuyó, acaso, contar con la producción asociada de Carlos Diegues, a quien se le entregó en la apertura de esta 39 edición el Premio Coral de Honor. Aunque no pudo asistir a la ceremonia, el realizador envió un video de agradecimiento al Comité Organizador en el que expresó su apego a la Isla y a la cinematografía cubana.

Durante la inauguración, además, se dio a conocer que el 34 % de las obras presentadas a concurso son dirigidas por mujeres, mientras que buena parte de los títulos —en general— proviene de países como Puerto Rico y República Dominicana, con diez filmes cada uno.

De acuerdo con el presidente del Comité Organizador, Iván Giroud, entre los temas más abordados por los realizadores figuran las migraciones, la violencia contra la mujer, la memoria histórica, las políticas públicas y el desafío de los pueblos indígenas. Asimismo, refirió que el impacto de las tecnologías de la información y las comunicaciones en la industria cinematográfica será igualmente tratado en las sesiones teóricas del encuentro.

Añadió que, aunque el Festival no realiza cambios en su estructura, sí conduce a nuevos puntos de transformación y ofrece disímiles lecturas de la realidad. El reto, dijo, es proponer y sostener una programación de alta calidad que escape de la simplificación y no tema al ocio, sin desmovilizar el intelecto.

El Festival de Cine Latinoamericano se realizará en La Habana hasta el 17 de diciembre próximo en los principales cines de la capital. Cerca de 400 películas estarán a disposición del público, la mayor parte de producción regional, aunque también se cuenta con importantes obras de la filmografía europea y estadounidense. Entre los invitados este año figura el director norteamericano James Ivory, quien ofrecerá un conversatorio este domingo en el Hotel Nacional.